Confesiones de nuestras bloggers #MalasMadres


Confesiones de nuestras bloggers #MalasMadres en honor a la película BAD MOMS que se estrena a nivel nacional este 1 de setiembre



Los viernes o domingos en las noches, cuando estoy agotada de toda la semana o del fin de semana les pido a mis hijos un señor chatarrón de delivery para que coman. ¡Pollo a la brasa o pizza! De postre están permitidas ¡las galletas oreo con helado! Y todos comemos encima de mi cama viendo una película. También he dejado que mis hijos usen la calculadora para acabar con sus tareas de matemática y ¡¡poder salir rápido con mis amigas!! 

Cuando ya se me agota la paciencia o estoy agotada del día, le doy mi tablet o un chupetin a Mateo. También cuando se lleva mi sencillo para su chancho, le hago creer que las de diez céntimos tienen más valor que las de un sol. Así que le doy tres de diez y él se va feliz, ja, ja, ja. También cuando dice algo en serio, pero es gracioso me rio. #PapáCaco me llama la atención porque dice que no debo hacer eso, pero es que es demasiado gracioso y no puedo. Me muerdo la lengua para no hacerlo.  

Confieso ante la Diosa de las #buenasmadres que he pecado, de pensamiento, palabra, obra y omisión. 1.- SOY una #MalaMadre porque cuando llego de la oficina agotada, a veces me da una flojeraza bañar a los mellis todos los días; una vez no los bañe después de 4 días (mentira fue más, no me hagan confesar más que no hay más que el infierno) y me envié al infierno yo misma, mi excusa, los wipes, soy una experta bañando con wipes #lamáscuchi. 2.- También confieso que soy una mala madre porque sólo he cortado las uñas de los mellis creo 5 veces en mi vida (y eso es mucho) es que en casa tengo a una Diosa #buenamadre o sea #PapáGallina, Hugo,  que se las corta semanalmente. 3.- Otra confesión: era el día del abuelito y tenía que llevar sanguchitos de pollo, la #buenamadre, o sea Hugo, se levantó antes que yo y los preparó todos lindos y súper envueltos, así que yo los lleve como reina al nido y me lleve los créditos de la #buenamadre que hay en mi casa ja, ja, ja #nometirenpiedras #soyuncaso

A veces le cuento a Joaquin un cuento que se trata de una niña que cuidaba una oveja, dos ovejas, tres ovejas, cuatro ovejas, cinco ovejas… para que se quede dormido rápido de lo aburrido que es el cuento porque cuando son muy entretenidos no se duerme rápido y ¡¡¡siempre me pide otro!!! También le digo que el que me trae más rápido algo gana y consigo que me haga muchos favores, utilizo a mi pobre hijo ja, ja, ja. Ya me estaba olvidando que le enseño juegos como el masajista, pedicurista o doctor y le digo que eran mis favoritos de chiquita y como me idolatra, él también los quiere jugar y así me puedo echar y de paso me mima un ratito.

Me hago la dormida en la madrugada para que Oli vaya a atender a Emma. Me encierro en el baño con el cuento que tengo que ir y me quedo un ratazo con mi celular. Como a Emma le encanta ayudarme, le pido muchos favores, que me lleve de todo y ella lo hace feliz. A veces los sábados le doy cualquier cosa de comer (tortilla, papá frita, tallarines) porque me da flojera cocinar.

Últimamente me cuesta levantarme temprano por las amanecidas con Valen y no despierto a Luciano a tiempo; me hago la que me estoy levantando cuando mi esposo está en la casa y cuando se va a la oficina me vuelvo a dormir y luego me despierto como una hora después, lo despierto, lo alisto en un 2x3, solo le doy su leche (0 desayuno) y lo llevo volando al nido (¡casi despeinado!) Pobre, mi hijo.

Confieso que cada vez que Gabriel se cae ¡¡¡me río mucho!!! He descubierto que de nervios pero también me mato de risa (nunca ha habido sangre ni nada) pero me río y ¡¡¡él y mi mamá normalmente se enojan!!! También en la lonchera, una vez por semana le mando ¡brownies! (Las misses y sus amigos son felices porque les mando para todos y ¡a Gabriel le encanta invitar!) Pero lo peor es que cuando me pide y no queda mucho… ¡¡¡le mando los recortes de los brownies!!!

Cuando quiero un poco de paz, la pongo a Ania a la tablet y a Joaquín en el play. Y también me meto al baño un ratazo con el celular y ellos me pasan papelitos por debajo de la puerta. Cuando no he lavado ropa y Joaquín no tiene medias qué ponerse, rebusco en la ropa sucia las menos sucias y olorosas.

Cuando tengo una día terrible en el trabajo o estoy cansada y sin muchas ganas de llegar a jugar, me quedo en la oficina un ratito más para llegar a la casa y que Antonia ya esté dormida. ¡Pobre, mi china!

A mi hijo de 15 años ya bien difícil engañarlo con algo pero cuando era chiquito hacía varias de las de ustedes. Ahora con la de 5 año, los domingos en la noche no se come ja, ja, ja le doy cereal o huevo revuelto, y claro que la pongo al iPad para que me de unos segundos de tranquilidad. Aunque a veces los lunes por la mañana al de 15 le doy plata para que almuerce en el colegio porque me da flojera preparar loncheras.

Igual que muchas puedo estar en el baño horas de horas con mi celular y me hago la SORDA del año si tocan la puerta; cuando me da flojera cocinar o simplemente cuando NO tengo ayuda, pido delivery al igual que Karen (pizza o pollo a la brasa) ja, ja, ja o preparo algo rápido. Como trabajo desde casa me encierro en la oficina y trabajo tranquila con musiquita y hasta me abro una lata de cerveza o lo que haya, ¡igual me hago la sorda si pasa algo afuera! Días con flojera total que me quedo SECA y Piero no va al nido. Por último cuando Piero está mega hiper archi pesado, le digo que voy a cerrar con llave el cuarto de juegos y ¡punto!

Maria Grazia Piccone – Mammá Mía
Confieso que siempre le digo a mi esposo que no puedo ir con Fausto al supermercado porque no puedo cuidarlo, pero es mentira. Cada vez que voy a hacer las compras para la casa me tomo un tiempo para mi sola y me escapo por un café y un postre. Así que dejo a Fausto en casa con su papa para poder tener tiempo para mí #malamadre. Confieso que algunas veces quiero estar sola así que miento un poquito para poder lograrlo.

Confieso que durante cuatro días mis hijos comieron solo tallarines verdes de pomo. También me olvido lavarles los dientes en la noche, y me salto el cuento cuando el día estuvo pesado porque estoy cansada pero antes de que protesten les doy la leche.

Ya hice varias: no bañarlo, a veces el mismo me recuerda y me dice: me voy a lavar los dientes. El fin de semana los mato de hambre (que mal me siento), comen súper tarde y solo almuerzan porque almuerzan tan tarde que están llenos para la noche. El pañal cargado con el pobre Ignacio tanto que el otro día él se lo saco solito, me sentí la peor. Soy lisurienta y es Joaquín quien me corrige y me dice que no diga lisuras porque me van a salir gusanos del estómago (si, encima lo asusto, eso es lo que yo le dije). Cuando nos invitan a eventos soy feliz cuando es solo de mamás ja, ja, ja. A veces me escondo de Ignacio en la casa porque si me encuentra no me suelta y no me deja avanzar ¡¡¡nada!!! Le digo a Joaquin para jugar Pokémon Go pero nunca le termino prestando mi celular y juego sola ja, ja, ja.

Cuando regresamos de algún sitio tipo 6pm (o antes) doy más vueltas en el carro para que se quede dormida hasta el día siguiente (es medio planeado) y así tener tiempo de hacer cosas. La de quedarme por horas en el baño es fija, la de hacerme la sorda también, la de jugar al doctor sólo para echarme y que me engría también.

La confesión de que no bañamos un día a nuestros hijos, creo que la hacemos todas, con el pretexto de que hace mucho frio la baño un día sí y otro no, un par de veces han sido un día más. Cuando estoy muy cansada y ya me metí en la cama y Anto viene a decirme que tiene que lavarse los dientes le digo que se eche un ratito conmigo porque tengo que rascarle la espalda. Nos acurrucamos las dos y le rasco hasta que se quede dormida y ya no me haga salir de la cama ja, ja, ja, ja. A veces cuando Anto termina de hacer pis y me avisa que ya terminó, le digo que me espere un par de minutos para estar echada en la cama un ratito sin que nadie se cuelgue de mi cuello ja, ja. Ja, ja. ¡Ah! y cuando necesito que esté callada (en el cine, en una misa o cuando la llevo a eventos) la lleno con galletas margaritas (sí, embolsadas, procesadas y con preservantes o sea no naturales) para que no 
me haga pasar vergüenza y funciona porque todas creen que es una lady ja, ja, ja, ja.

Cuando tengo mucha flojera de jugar o siento que no voy a pasar la tarde porque literalmente se me cierran los ojos, le digo para ver una peli y tener una tarde de cine (con canchita incluida)... A los 10 minutos ya estoy cabeceando. Antes no se daba cuenta pero ahora sí, así que ¡¡¡tengo que cambiar de estrategia!!! Ja, ja, ja. En las noches que no quiero cocinar o pensar en qué darle de comer le ofrezco cenar ligero (fruta, sandwich o bizcochito) y ¡todos felices! También me encierro en el baño con el teléfono o con un libro cuando quiero estar tranquila, me hago la dormida para que ella también se duerma (a veces me juega en contra y despierto horas después!) ¡Ah! ¡Juli se baña en tina, le encanta! Así que la baño rapidito y luego la dejo jugar por un largo rato mientras hago otras cosas, ¡hasta llevo mi laptop al baño para avanzar!

Me olvidé de cortarle las uñas de los pies a Esteban y me di cuenta cuando ya se le rompió la uña del pulgar sola de tanto gatear.

Jennifer Cottle - Jenyrella
Cuando vamos a un santo le digo que esa noche no puede comerse los dulces porque ya ha comido muchos caramelos (es verdad, tanta azúcar antes de dormir es un suicidio) pero 
luego cuando se duerme me los como todos yo, y cuando me pregunta al día siguiente, le digo que no sé dónde están y que vamos a comer otra cosa.

Dejo que Naya se vista con todos sus disfraces varios días para no tener que escoger ropa del día que es un drama si no escojo la ropa que a ella se le antoja. Por eso mejor de princesas y súper héroes nomás y la saco a la calle así. También le doy pretzels o veggie chips a Naya antes de la cena si me estoy demorando en cocinar. Los veggie chips son para sentirme más tranquila con mi consciencia. Eso de no bañarla varios días también. ¡Es más! Pecado de hoy, Nicolette comió hasta quedar embarrada y a las justas limpié su cara y a dormir.

Sufro de migrañas, así que a veces les digo a mis hijos que estoy mal para que ellos hagan las cosas, no hagan bulla y yo pueda estar tirada en la cama ja, ja, ja.

Mis confesiones: 1. cuando Iker no quiere salir de la casa a pasear y yo estoy a punto de colapsar, le ofrezco ir a comprar galletas para solamente salir. Y claro, terminamos comiendo galletas todos los días  2. Cuando quiero que se duerma (siesta o noche) y él no quiere, yo me meto a la cama y le digo mira te voy a dar leche (sigue con lactancia) y si no vienes el mono o perro se la van a tomar. Y al toque se mete a la cama. 3. Lo paro correteando para que se lave los dientes y le digo: mmm, es con fresita (el sabor) y si acepta, genial y sino ya, fue. Me siento mal por sus dientes pero ni modo. O le doy el cepillo a él y con eso "ya está" ja, ja, ja pobre mi hijo. 4. Nunca le cambio la ropa para dormir. Con la misma ropa del día, así tal cual se va a dormir. (Si lo baño le pongo un polo limpio pero igual con el mismo buzo o short o lo que tenga).


#miconfesión, además de la de la tina salvadora y la no bañada por varios días. Esta me funcionaba hasta el año pasado por que ya está más grande. Cuando vienen amigos o familia que vive en Europa siempre nos traen chocolates buenazos, yo me los guardaba todos y le compraba a ella sublime diciéndole que eran los chocolates que le habían traído. Pero el año pasado Carlo si le dio los de verdad y ahora ya no atraca el sublime.

¿Eres  una mala madre? ¡No te puedes perder esta película!