Yo quise ser la mamá “ideal”




Desde que comenzamos a intentar quedar embarazados no podía evitar fantasear con el tipo de madre que quería ser. Como típica futura mamá primeriza investigué sobre todos los temas que pude, estilos de crianza, métodos de estimulación, filosofías de aprendizaje, tipos de alimentación, etc. Ya para cuando tenía mi barriga gigante de nueve meses yo caminaba con el pecho bien hinchado. Sabía qué clase de madre quería ser y sabía que lo lograría.

Creo que ya sabemos hacia dónde va todo esto. De más está decir que la maternidad me atropelló como tren bala. Cuando nació Esteban, yo, mis libritos y todo lo que había investigado nos fuimos directo al cacho.

Yo había soñado con ser una mamá que dé de lactar un montón de tiempo. Yo quería dar la contra a todos aquellos que decían que el porteo malcriaba. Yo había decidido que haría Baby Led Weaning cuando Esteban esté listo para comer sus primeros sólidos. Yo quería hacer colecho indefinidamente. Yo había decidido que la circunsición era una mutilación malvada y sin sentido. 

Y como les digo, me atropelló el tren. Me volví mamá y la viví en carne y hueso. Y fue así que tomé la difícil decisión de dejar de dar de lactar porque Esteban estaba presentando intolerancias a mi leche.  Por la misma razón comenzamos con la fórmula que lo hizo estreñirse y tuve que comenzar a darle de comer compotas de ciruela con cuchara y esperar para darle sólidos, adiós Baby Led Weaning. Descubrí que todos dormíamos mejor si Esteban estaba en su propio cuarto, incluso él, y no podemos funcionar sin dormir bien, así que adiós colecho. Llevarlo en portabebé me llevó por un espiral de cansancio y dolor de espalda así que ahora solo lo hacemos de vez en cuando, así que adiós porteo. Finalmente, repetidas infecciones urinarias, una de ellas grave, hicieron que tuviéramos que tomar la difícil decisión de circuncidar, no quedaba otra. 

Así que adiós filosofías, adiós convicciones. En el ruedo, la cosa fue diferente, y me tocó decidir.

Hoy, lejos de ser la mamá "ideal" que quería ser, esas que diversas páginas de facebook promocionan haciendo que las mujeres nos sintamos presionadas a ser de una u otra manera, me siento feliz y satisfecha con lo que he aprendido y lo que he decidido.  Las cosas resultaron distintas, sí. Pero no por eso soy menos o más.


Así que hoy, más que proponerme ser así o asá, me dejo llevar por los matices de la maternidad y me permito improvisar un poquito. No encajo en ningú. ﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽ipo y soy feliz aspoquito. No encajo en ningra sede tonalidades de grises n estereotipo y soy feliz así. No siendo una supermamá.