¿Por qué los niños deben aburrirse?



“Mami, estoy aburrido” últimamente estas tres palabras han salido de la boca de Joaquin (3 años) varias veces.  Antes de ponerme a investigar sobre el tema me sentía súper culpable de que el enano esté aburrido, me gastaba toda la tinta de la impresora imprimiendo actividades o dibujos para que se entretenga o sacaba miles de juguetes para que elija con qué jugar hasta que aprendí que no tiene nada de malo que se aburra.  Todos nos aburrimos de vez en cuando y en los tiempos de ocio muchas veces salen las mejores ideas.

Por más raro que suene los niños necesitan tiempo para aburrirse. Tiempo para hacer actividades que no estén previamente estructuradas ni controladas por reglas preestablecidas.  Aburrirse les va a permitir explorar, ser independientes y creativos. Los niños que simplemente consumen entretenimiento, en lugar de crearlo ellos mismos, se aburren con más frecuencia. 

Menos es más, los niños no necesitan millones de juguetes,  con una caja vacía, una botella de plástico, o un palito y unas piedras, es suficiente para que puedan crear todo un mundo.  Jugar por sí solos sin el objetivo de desarrollar ciertas habilidades es necesario. El mejor juego es el inventado por ellos mismos.  La idea de que los niños tienen que estar todo el rato entretenidos puede dañar su imaginación.

En los primeros años de vida de nuestros hijos los padres nos desvivimos porque desarrollen todas las competencias, los estimulamos para que aprendan, hagan, repitan y si lo hacen antes que los otros de su edad ¡nos sentimos más orgullosos aún! La sobre estimulación, la constante motivación externa y las actividades programadas los saturan y ahogan su necesidad de crear.

Dejarlos aburrirse puede implicar ver una película si es que lo piden, teniendo en cuenta que no es la idea que se queden todo el día viendo televisión.  La idea es darles un espacio de aburrimiento, para que ellos mismos encuentren su propia motivación y con su imaginación encuentren la forma de divertirse.

Los niños son por naturaleza curiosos e hiper sensibles a todo lo que les rodea. Muchas veces los exponemos a demasiados estímulos y actividades organizadas, bloqueando su capacidad innata por descubrir y hacer cosas nuevas.  Así que la próxima vez que tu hijo te diga que está aburrido, no intentes solucionar ese aburrimiento pensando en algo para que haga, déjalo un ratito y verás cómo encuentra algo interesante para hacer.




Fuentes:  -  “The beginning of Life” documental dirigido por Estela Renner
-          Dr. Teresa Belton http://www.huffingtonpost.co.uk/dr-teresa-belton/easter-feeling-bored-make-something_b_2962848.html


Foto: Cattura Fotos