TU MESA,UN LUGAR MUCHO MAS QUE PARA COMER



Tu mesa es un lugar especial,sagrado donde no solo la familia se sentará a alimentarse,tiene muchísimas funciones más.

Cuando los niños se sientan a la mesa no solo tendremos como resultado alimentarlos y que crezcan sanos y fuertes, de ese momento tan importante podemos ganar mucho más todavía, ya que en la etapa infantil tiene gran importancia la adquisición de buenos hábitos de salud y nutrición; así como fomentar la adquisición de hábitos y actitudes relacionados con la seguridad, la higiene, el aseo y el fortalecimiento de conocimientos.

Alimentarse es algo más que satisfacer una necesidad fisiológica, es el momento donde las relaciones interactivas son inevitables y donde la adquisición y desarrollo de hábitos sociales, culturales, etc. pueden ser incorporados por los niños.

Empezamos dándoles una rutina de horario para sus comidas,situación que marca casi todo el desarrollo del día de nuestro niño (desayunos, snack 1, almuerzo, snack2, cena) podríamos decir que según esta secuencia de horarios le armamos el día  a los niños,incorporándoles actividades según lo que ellos tengan que hacer,y eso mismo es respaldado por los horarios hoy dispuestos por nuestro Ministerio de Educación el cual da en el lapso de 10am a 10:45 unos quince minutos para un pequeño receso,en el cual se da el primer snack del día y así sucesivamente hasta la hora de la cena en casa.

Está comprobado que cuando una familia lleva al menos 2 comidas compartidas en mesa, la estimulación del niño por lo que escucha o percibe es de un alto nivel de absorción y también un gran refuerzo de amor ya sea en el desayuno para empezar el día o por la noche con una buena conversación de cómo le fue en el día en el colegio, qué aprendió, si hubo alguna canción nueva que le enseñaron, y pedirle que la comparta con todos ya que es importante para el niño compartir lo bueno, malo, bonito o no tan bonito de lo que pasaron durante el día.

Es importante crear un ambiente de cordialidad a la hora de comer, sin prisas, ni tensiones; no utilizar nunca la comida como premio o castigo.

Dejar que el niño colabore en las actividades relacionadas con la alimentación, como poner la mesa, levantar su plato, poner el mantel; según la edad del niño, claro, esto hace que este se sienta con una responsabilidad a cumplir y que esta sea algo que el disfrute hacer.

Todo este ambiente ayudara sin duda, a que progresivamente podamos introducirles nuevos alimentos ya que vera que hermanos o papás disfrutan de este nuevo potaje.

La comida como fuente de aprendizaje es un proceso de adquisición de capacidades:
-Sensoriales: De descubrimiento y discriminación sensorial basada en sabores, olores y temperaturas. La ocasión de descubrir nuevos sabores, texturas, colores, …
-Motrices: dominio corporal, control postural, coordinación óculo-manual, destrezas y habilidades manuales, prensión, masticación…
-Lingüísticos: De ampliación y práctica de un vocabulario propio del tema (conocimiento y verbalización de utensilios, tipos de alimentos…) y de las situaciones relacionadas con él.
-Sociales: Desarrollo socioafectivo y emocional (relación con los iguales, con los adultos …), adquisición de hábitos (servir agua, poner la mesa…),…
-Nocionales: Adquisición o consolidación de nociones de cantidad. (lleno/vacío, poco/mucho…).

Un estudio comprobó que en estos momentos los niños aprende a tener límites y disciplina desde sabiendo esperar a que todos terminen su merienda, respeto al momento en que la familia comparte los alimentos y sin duda el espacio de poder agradecer tener a todos unidos.

¡¡¡Espero te sirva en casita!!!