Nunca dejes de soñar



Tengo una amiga que nunca ha dejado de soñar. Ante mis ojos siempre fue una mujer con alma e ideas de niña. Siempre la vi así porque según mi criterio, soñar era cosas de personas ingenuas, es decir de niños.

Nunca me permití soñar ni pensar que en cosas buenas. Nunca me permití anhelar algo tanto porque no quería que la vida me defraudara. Y por muchas razones más siempre preferí ser "realista" a ser una persona "soñadora"

Desde que conocí a esta amiga (hace ya más de 15 años) siempre me decía que algún día viviría en la playa, que tendría un perro al que llamaría "Momo" (nombre del que siempre me burlaba) y que se casaría en la arena sintiendo la arena entre sus dedos.

Siempre nos decíamos que todo era posible... pero en mi vida nunca practiqué esa forma de pensar... Nunca soñé ni me permití pensar que si uno realmente quiere algo lo puede conseguir.
Hoy ella tiene un perro que se llama Momo, una casa (que construyó junto a su esposo) en la playa y se casaron frente al mar sintiendo la arena entre sus pies.

Es increíble pero cierto. Esas mismas ideas que las catalogaba como ideas de niña y/o ilusiones hoy son más que ciertas... son su única realidad.

Estoy muy orgullosa de las personas que se permiten soñar y trabajan fuertemente para lograr lo que quieren.

Ahora me doy cuenta que la teoría del "secreto" (pensar positivo y enfocarte en lo que quieres conseguir) realmente funciona.

Y eso es lo que quiero para mi hijo. Quiero que Lyon sea capaz de soñar todo lo que quiera por el tiempo que quiera. Quiero que se proponga metas tan altas que para algunos sean solo sueños y/o ideas locas. Quiero que su imaginación sea infinita y que nadie ni nada le mate esa capacidad tan hermosa de soñar y fluir en la vida que tenemos todos cuando somos niños.

Quiero que sepa que todo es posible en esta vida y que sólo debemos quererlo, enfocarnos y que si hacemos las cosas bien, todo lo bueno llega.

Hoy en día, todo lo que necesito me llega. Todo lo que quiero pasa y mi vida es más completa que nunca. 

La llegada de mi hijo me trajo de vuelta la capacidad de soñar. Empecé soñando por él y para él y ahora sueño por todos en la familia para que las cosas nos sigan saliendo bien.

Hoy sueño por tener mi propio departamento, que Lyon y mis hermanos siempre sean feliz y con seguir trabajando fuerte y que mis metas laborales se cumplan. Mis sueños son metas y las quiero hacer realidad.


No dejemos de soñar nunca.