Mamá yo quiero comer...


Cada niño tiene gustos diferentes sin importar país, raza o cultura. Hay momentos que comen todo, y hay momentos que no quieren nada. La alimentación es sin dudas una de las primera preocupaciones de todas las madres del mundo. Compartiendo este tipo de preocupación, en unión con las bloggers de la comunidad, hemos recopilado los gustos y preferencias de nuestros pequeños. Sin duda, cada una tiene un mundo diferente con cada hijo dentro del hogar. Sin más preámbulos, las historias a la hora de comer de nuestras bloggers…

Mucita, 9 meses: "Mamá yo quiero la comida que compras en Wong (suena más como da-da-da-da)". Y así nos la pasamos, una hora en la cocina hirviendo pollo y verduras; triturando y licuando; envasando y congelando; para que a la hora de comer, le ponga muecas a mi comida y deje más de la mitad. Pero coincidentemente, el día en que no tuve tiempo y le doy los envasados del supermercado, AHÍ SÍ, ahí sí qué rico, me lo como todo, nomnom.
Pero a este punto, lo importante es que coma. Mientras el contenido sea sano, no importa la textura, ni el envase. Lo importante es que Mucita coma. Daniela, La Misma Mu.



Marcelo y Leonardo, 3 años:  Desde que cumplieron tres, estoy sufriendo, ellos solían comer sentados solos su comida, practicamos lo de BLW pero les juro que no tenía idea que existía, full instinto y bien, ahora no, es otro cantar, sólo quieren jugar y lo único que puedo hacer con la nana es ir tras ellos y darles de comer así no me gusta, pero no me queda de otra, a veces logro que coman sentados cuando me invento un cuento, me vuelvo una narradora de cuentos y hago gestos (cara de loca) que ellos se quedan fascinados.  Cuando cocino me pasa lo mismo que Daniela, aunque yo cocino poco y a veces cuando he cocinado algo muy nutritivo no les gusta y ¡¡¡no lo comen!!! Pero si es una pizza o hamburguesa LES ENCANTA. Siempre me repiten y piden ¡MAMÁ, YO QUIERO PAN!, son unos paneros, como su abuelita Coca, ambos nos hacen salir a comprar el pan del supermercado (aman ir al supermercado), si no es de ahí, se molestan ja,ja,ja. ¡Ay! me olvidaba, además del pan, les encanta la fruta y ¡¡¡¡LA SANGRECITA!!!!! Los amo por eso, full nutritivo. Yazmin, Papis por Primera Vez


Naya, casi 3 años, Nicolette, 7 meses: Yo he aprendido la lección o al menos creo que la he aprendido. Mis hijas comen cuando les da la gana, a veces creo que es porque de pronto van a dar un estirón y dejan de comer por un par de días y luego me hacen cocinar en medio de la noche. Especialmente Naya que ha descubierto los snacks, quiere comerlos en vez de su almuerzo o cena. Es ahí donde debo escoger mis batallas, ¿le doy una compota de fruta en vez de chips? O ¿le obligo a comer la comida que posiblemente ni la toque para que de vuelta yo termine cocinando a las 9 p.m porque muere de hambre? Nicolette, por otro lado, recién van 3 meses comiendo y ¡le da duro! Me faltan las manos cuando es hora de darle de comer, hubo un par de ocasiones en los que no ha querido comer zanahorias o zapallos pero esperé un par de días para intentar de nuevo y ahí si no me lo escupió. Dicen que a los niños les toma por lo menos 11 veces desarrollar el gusto por una comida y por eso no me rendí. Tenemos pequeñas foodies en casa (como los papás) y si, en ocasiones pierden apetito pero como dije, según yo porque en un par de días medirán 2 cm más. Helky, Hey Mountain Girl!

Iker, 21 meses: Iker siempre ha comido tranquilo. Pero ahora cada vez es más consciente de lo que yo hago y... como. Yo soy una dulcera de las que se puede comer el tarro de miel enterito y sin querer se lo he inculcado. Ahora, cada vez que salimos a pasear y pasamos por una panadería, una café o un restaurante cualquiera, lo primero que me dice es "¡Ammmm, ammmm, ammmm!" luego me jala la mano para que entremos al lugar. Ese "ammm" es como diciendo MAMÁ, YO QUIERO comer una galleta o algo dulce ¡¡¡YA!!! ja,ja,ja y a veces tengo que admitir que me convence muy rápido y terminamos sentados en el café comiendo un rico y delicioso postre ja,ja,ja. Stephanie, Mamá Petit.


Naelle y Marcel, 1 año y 10 meses: Los mellis tiene 1 año y 10 meses y simplemente NUNCA he sabido lo que es que te abran la boca de par en par para recibir una cucharada de algo. La hora de la "papa" siempre es de esas que no sé cómo nos irá. Sobre todo con mi china. Esa sí que es brava. Se le da un tiempo por solo querer huevo, luego lo odia; un tiempo de solo pan, luego se aburre; otro de solo arroz, después se lo invita al perro. Es realmente de terror. Pero aprendió lo que son las papitas y es un peligro con pies. Cada bolsa que escucha para ella son "papitas". Mi chino es más relax pero cuando no quiere, no es no.  Siempre será una aventura la hora de la papa. Marité, Mamá de DobleYema

Jose Ignacio, 2 años y medio: Con sus dos años y medio nunca me dio problemas para comer. ¡De hecho desde muy bebé comió de todo! Menestras en casa las vemos mínimo 4 veces a la semana y se las comía todas feliz, pero ahora ya un poco mayor y hablando como un loro, me deja claro las cosas "mamá, quiero salmorejo!", siendo algo tan español, solo papá sabe hacerlo en casa (y papi, aparte de ser súper español, ¡es súper buen cocinero!) y entonces yo me encuentro hoy por hoy con millones de bowls llenos de salmorejo (que es una sopa de tomate fría españolísima) en la refrigeradora, ¡que solo toman ellos dos! No quiere lentejas o frijoles, solo esa sopa helada y de color rojo que hace que se me escarapele la piel cuando la veo. Una sopa fría, de verduras, ¡en mi cabeza eso es licuar una ensalada! ¡Y se la toman felices! No logro entenderlo. "Mamá quiero salmorejo" son mis días enteros ahora, ¿por qué no me pide un aji de gallina? - Nathalie de PsychoMom Blog

Matías, 2.6: Siempre fue el capo de la comida. No había plato que se resista, menestras, ensaladas, pastas, pescado. Desde los 2 comenzó a querer comer solo lo "lico" y como tenemos un perro en casa, a la hora de comer era uno para Matías y uno para Gia (nuestra cocker). Empezamos a programar paseos de Gia justo a su hora de comer para que no le tire la comida pero lo que hacía él era esperarla. Y como dice el dicho, si no puedes contra el enemigo ¡únete!; ahora a la hora de comer debemos también servirle a Gia un plato de comida y Mati me limpia el plato (también Gia) Es una comida muyyy familiar. Milagros, Mi Mesita de Noche Blog

Beverly, 3 años: Beverly fue buena para comer hasta el año. Luego de eso no quería nada. Cometí 3 errores: (1) Darle papitas fritas o cualquier cosa, me conformaba con que comiera algo; (2) corretearla por toda la casa y le metía la comida a la boca ; (3) darle de comer yo, para que coma algo o para que no se ensucie. Resultado: No quería comer nada saludable y mucho menos ensuciarse, todo le daba asco y más cuando era algo de mucha textura. ¿Qué hice? Dejar de corretearla, se puede atorar pudiendo ser fatal. Debe comer cuando quiera y no por obligación, la comida es un ritual, todos sentados en mesa y sin tele. No quiere comer la cena, ok, no hay problema, pero después no hay ni un tipo de snack ni pan ni leche ni fruta. Lo que me está dando resultados. ¿No quiere comer sola? Ok, no hay problema, déjalo allí, cuando tiene hambre regresa y su cena sigue allí y se la come, sola sin ayuda.  Es una tarea difícil pero lo mejor es relajarse, sin stress. Ellos comen lo que necesitan, solo debemos seguir ofreciéndoles opciones saludables y listo.  Margarita, Beverly Image

Luciano, 3.11 años: Comía muy bien, hasta los 3 años, verduras a la perfección, cremas, sopas, menestras y lo que se le sirviera, yo era la más feliz. Pero un día papito estaba en casa (durante la semana, ya que fin de semana trato de preparar algo que no tenga las cosas que a mi esposo no le gustan, lo cual es difícil porque es bien eticoso para comer) y él no come verduras así que desde que vio a papá que no come brocoli ni zanahoria ni alverjitas, misteriosamente él tampoco las quiere comer ahora y cuando le digo que con esas crecerá fuerte me dice "papito es fuerte y no las come" ja,ja,ja; antes cuando no quería comer traíamos un tren o un carrito y jugábamos a que le dábamos de comer, hoy por hoy, su parte de la mesa parece una jugueteria, no come si no está Thomas, el Rayo Mcqueen o el sheriff a su lado y cuando por x motivos no están, quiere que el ratón perez venga a "comerse todas" las cucharitas de su plato y ahí recién se devora todo y sólo si le gusta claro, porque ya se impone, negocia y dice -  a ver si le liga - "mami solo la sopa, el segundo no, ¿ya?" Ja,ja,ja. Silvana, AyMama!

Joaquin, 4 años e Ignació,1 año: Con Joaquin zapateo con el tema de las verduras, las escoge ¡por mi madre! En cambio las frutas las come casi todas y carnes también. Las verduras he logrado que las coma por ahí en tortillas, sopas (aunque se da cuenta cuando las escondo debajo de algún fideo corbata) y la que si come muy bien es el tomate. He aprendido a servirle siempre poco, para no crearle esa sensación de flojera al comer cuando ven un plato muy lleno, y que la hora de comer no sea un suplicio, finalmente la mayoría de veces termina comiendo. Soy bastante flexible, Joaquin es un niño inquieto entonces para comer se sienta come una cucharada, luego se para, da una vuelta a la mesa y se vuelve a sentar. Estamos en ese plan a veces, otras veces lo siento en la silla de su hermano (todavía entra) y ahí si no puede moverse (muaaaajajaja) come solo pero tengo que estar pendiente que no escoja. No hay un horario exacto con él, porque a veces llegando del nido no quiere comer, así que espero que sean las 2pm más o menos y le da más hambre (en pocas palabras hago que tenga más hambre para que coma con más gusto, ¡qué mala me siento!).  Ignacio de un año, es otro cantar, come con ganas aunque a veces es no, y no hay manera de hacerlo comer nada. Le gusta bastante las sobras de su hermano, no sé por qué; si ve que su hermano ha dejado un plato de lo que sea, él se lo come. Sin embargo come más de todo un poco y cuando come, lo hace con ganas, pero cuando no, es más difícil de tranzar que su hermano. ¡¡¡Piedad!!! Nathalie, Soy mamá yno me compadezcas

Juli, 4 años: Juli come bien y disfruta mucho haciéndolo.  Cuando era bebé comía súper bien las papillas hasta los 10 meses que me hizo una pequeña huelga y no quería comerlas más, prefería los alimentos sólidos. El único inconveniente era que aún no le salía ningún diente, así que era complicado... Opté por darle arroz, fideos, verduras y frutas bien sancochados para que le sea fácil comerlos. Siempre le ponía varias opciones en el plato y dejaba que ella elija lo que quisiera y lo agarre con la mano. Siempre fui de la idea que si le daba autonomía al comer ella luego no me daría problemas para hacerlo, y qué creen? No me equivoqué. Ahora mi Juli come de todo, de hecho hay cosas que no le gustan (como a cualquiera), pero siempre come bien. En la mesa tenemos siempre algún juguete o manualidades para que vaya haciendo mientras come, también ve algún vídeo o se levanta para buscar algún juguete (que es normal en los niños).  En algunas ocasiones que no ha querido comer simplemente no la he forzado y solita me pide comida cuando tiene hambre.  Mariu, Mami Amiga


El Cuy, de 8 meses, odia las papillas y solo quiere comida sólida, así que con él practico el baby led weaning (darles comida entera y dejar que ellos elijan y se alimenten con la mano). Con el Ratón, de 3 años, no he tenido mayores problemas - las únicas veces que no quiere comer coinciden con que está enfermo o se va a enfermar, así que no lo fuerzo. Mi súper tip es un libro que leí, que se llama French Kids Eat Everything (los niños franceses comen de todo) - he seguido estas reglas y de verdad FUNCIONAN. Ahí hablan de 10 reglas que seguir para que tus hijos coman sano y de todo. Las más importantes para mí son (1) no forzar a los hijos a comer (2) no ofrecer sustitutos si es que no quieren comer una cierta comida (3) no comer entre comidas (4) exponerlos muchas veces a un alimento (las comidas son un gusto adquirido). Jennifer, Jennyrella



Tiara,3 años: Ella come de todo: le encanta las verduras, menestras, pastas y es full arrocera como el papá. Lo mejor es que come sola, necesita poco o nada de ayuda. Pero no siempre fue así, tuvimos épocas donde solo quería leche, comía todo menos carnes y la típica etapa donde sólo quiere dulces pero aprendimos a comer de todo haciendo platos, que más allá de ricos, eran divertidos y llamativos. Karina, Once upon a mom.



Emma, 3.4: Es especial para comer. Solo fue fácil con la lactancia (hasta los casi nueve). Cuando dejó la lactancia se puso fregada. Es de comer poco. Se aburre y quiere hacer otras cosas. Casi no come chatarra (solo helados y chocolates y poco). Una época comía sólo con televisor o celular. No me funcionaba nada. Ahora que es una "lora" no come nunca con tele pero sí come con cuentos y conversaciones. Cosa que está mejor. Pero siempre tengo que entretenerla. Igual siempre se para, dice que ya no quiere. Es súper "piqui" para comer. No come salsas de fideos, ni sanguches, no le gusta mezclar texturas. De desayuno sólo come cornflakes y jugo de naranja. Les juro que nada más. Es un tema. Pero no me quejo porque aunque come poco, come sano. Ama las manzanas, palta, brócoli, yogurt. Y claro se puede comer un bowl gigante de cancha sola como yo y es que se parece mucho en la comida a mí y es que eso creo que es como hereditario. Sheela, Mommy's Tales


Mateo, 4 años, Eli, 4 meses: Él comía de todo. Comenzó a comer desde los 4 meses y sin problemas. Yo estaba tan feliz. Como algunos saben #PapáCaco es vegetariano. Pero decidimos que nuestros hijos comerían de todo hasta que si algún día lo deseasen, podrían ser vegetarianos (yo espero que nunca). Pensé – ilusamente – que eso sucedería en la adolescencia pero NO. Mateo ha comenzado a decir: "mamá, yo no quiero comer carne". Me quería morir. Mi pequeño devorador ya no quería comer todo sin problemas. ¿Por qué? La razón es porque papá no la come y a él tampoco le gusta. Lo mismo le pasa con las alverjitas, el queso derretido (¿?) y el pimiento rojo. Por lo demás es un niño de “buen diente”. Pero si le doy a escoger menestras a nuggets. Los nuggets salen ganando por goleada. Nunca le exigimos porque sabemos que hay etapas en la alimentación de todo niño.  Por otro lado, tengo a mi pequeña #babyEli. Ella es una niña de leche hasta el momento. Pero cada vez que nos ve comer mueve su pequeña lengua y mira la comida con ojos de gatito de Sherk. Pronto tendrá su consulta del mes y verán si está lista para comer. Luz, La Ventanita de Luz



Catalina, 6 años: Tengo la suerte de que hasta ahora come muy bien. Pero, hay cosas que no le gustan, como la papa (¡¡¿quién en Perú no come papa?!!) en ninguna de sus formas, ni en guisos, ni en sopas, ni en puré, ni papitas fritas ni en hojuela. Así que la papa ha sido erradicada de nuestra dieta para no hacernos la vida complicada. Con toda esta onda de la comida saludable, tiene claro qué es bueno y qué no. Ella come muy saludable, pero los papás a veces nos damos una escapada. Entonces cuando Carlo y yo tenemos ganas de una súper hamburguesa con queso y muchas cremas, tenemos que hacerlo sin que nos vea, porque la última vez nos preguntó “¿eso es saludable?” y cuando le dijimos que no, nos preguntó “¿y por qué lo comen?” Salimos con ella a comer desde siempre, por lo que está acostumbrada a comer de todo y probar cosas nuevas. Si le preguntas dónde quiere almorzar te va a responder “sushi” y come combinaciones que yo no me atrevo a mirar. Si vamos a una cebichería ella no va a comer pescadito frito con arroz, sino su arroz con mariscos. Igual cuando vamos por comida italiana (champiñones al olio) o chifa (verduras al wok). Creo que estamos criando una pequeña gourmet. Alexandra, Yelum comida divertida



Antonia, 2 años, 8 meses: Ella come perfecto desde los 5 meses, su primera papilla se la devoró sin dejar nada en el platito; ella podría comer MILES de veces al día, basta que vea a alguien comer luego de su hora de almuerzo y ella quiero que le sirvan también. Hemos tenido etapas en que ya no comía tanto como antes y me preocupaba y le insistía para que coma; pero luego, simplemente la dejo ser feliz. Si nosotros tenemos días en los que no nos provoca comer tanto ¿por qué ellos no los pueden tener? – Yordana, El Baúl de Antonia

Joaquin, 10 años y Ania, 6 años. Mi hijo de 10 no come arroz blanco. De chiquito le encantaba, es más, de chiquito le gustaban varias cosas que ahora detesta como los garbanzos, frijoles y lentejas. Las come porque tiene que comerlas, sabe que son nutritivas, pero nadie más que yo puede lograr que las coma. Tampoco le gustan las comidas con texturas acuosas como el locro o el puré, odia la papaya y el melón, y ama la chirimoya, las uvas verdes sin pepa y la manzana, pero no cualquier manzana, tiene que ser dura y jugosa. Ah! Y por supuesto, es adicto a la leche. A medida que fue creciendo fue poniéndose más eticoso y definiendo sus gustos. Lo bueno es que tiene apertura a probar cosas nuevas y le gustan mucho los vegetales. Cuando estaba embarazada, pensaba -ilusa yo- que él comería de todo y sin remilgar. Ya entendí que cada niño tiene sus preferencias y dentro de eso hay que enseñarles a comer de todo -aunque sea unos bocados- y tenerles paciencia. Las otras dificultades que tuve después de los 2 años, era que no había forma de mantenerlo sentado a la hora de comer, dejaba su comida a la mitad y siempre comía de mal humor. Fue una lucha, pero lo resolví con un juego. Hice una cartulina con un recuadro para pegar stickers, si comía sentado, pegaba uno; si terminaba su ración, pegaba otro; si comía de buen humor, pegaba otro. Cuando terminaba su semana, contábamos sus stickers y ganaba un premio. Fue un hit. Mi otra hija, Ania (6 años) es súper dócil para comer, ama las frutas y el yogur. Con ella no tengo mayor problema. Andrea, Mamá quiero leche.



Lukas (3 años) y Nina (1 año y medio): Lukas comió de todo hasta el año y medio después así preparara pizza no lo comería, estaba desesperada; el doctor, sin embargo, me dijo que no le faltaba nada porque yo juraba que poco más estaba anémico, sólo quería pan con nutella - que para mí - es como chocolate, por lo que acababa en una lucha por reemplazarlo por otro alimento. Después aceptó comer más, ya comía pastas pero igual nada más que eso. Por su lado Nina de 9 meses comía de todo y hasta lo que el hermano no se comía, así siguió hasta que cumplió un año y 3 meses. Ahí se cambiaron los roles, ahora Lukas si bien no come todas las frutas ya come algunas y ya come carnes, arroz y purés con algo de verduras. Nina de 1 año y medio solo quiere envasados tipo gerber, espero que esto cambie pronto. Vanessa, Mambru



Joaquin (3 ½ años) y Olivia (1 ½ años): Joaco siempre comió súper bien, hasta ahora come de todo la verdad no me puedo quejar. Lo que le pongas se lo come y voltea y dice: "¡Mmmm, buenazo, mami!" Lo único malo es que me pide comer viendo algún dibujito en Netflix así que come mirando su IPad, cosa que sé que no es lo mejor, pero como lo hipnotiza come más rápido porque sino podemos estar horas, ya que se toma toda la paciencia del mundo para saborear y masticar ¡cada bocado! Oli nunca fue fácil para comer, muchas cosas no le gustan y las escupe. Además ella prefiere agarrarlo todo con la mano con lo cual ¡la mitad termina en el piso! Yo me estreso pensando que no comió nada y terminamos dándole con cuchara por lo menos algo de comida, haciéndole barra por cada bocado que come es agotador pero cualquier cosa ¡con tal de que coma! Kristin, Mami.s.cool



Sofía de 11 y Gabriel de 8 años: Ellos han sido (y son) niños difíciles para comer, pero yo me he propuesto que eso no será un tema de pelea en nuestra familia. Un truquito para que coman un poco más de verduras es que cuando la comida aún no está lista y se mueren de hambre, (porque llega esa edad en donde mágicamente se les abre el apetito y se quieren comer el refrigerador entero), tengo siempre un piqueo saludable, que tal vez no lo mirarían si no tuvieran tanta hambre, usualmente es hummus, puré de palta, zanahorias crudas y hojas de lechugas frescas y crujientes. Han aprendido a armarse sus taquitos y les encanta. De esta manera, mientras yo termino de cocinar la pasta o algo se está haciendo en el horno, ellos van picando algo rico, en lugar de ir por ese paquete de galletas o cereal. Llegar a este punto con mis hijos, no ha sido fácil, requiere mucha paciencia de parte de nosotros como padres. Vale la pena, porque no hay nada más lindo que sentarse en una mesa en donde todos disfrutamos la comida y nadie está tenso. Los niños lo perciben todo. Disfruten este momento juntos. Karen, La Espátula Verde



Antonella, 3 años: Durante sus primeros dos años no tuve ningún problema con la comida porque literalmente comía todo. Ahora que tiene 3 años ya no tiene tanta disposición para probar comida nueva, así que ese es mi principal problema con ella. A veces tengo que camuflarle la comida para no haga problema y coma. Por ejemplo aún no sabe que come pescado, ella piensa que es pollo. Por suerte le gusta la comida saludable, le encanta el brócoli, las lentejas, huevitos de codorniz, yogur, leche, tomate, plátano, manzana, entre otros. Yo tuve muchos temas con la comida de niña y no quise que Anto pase por lo mismo por eso he optado por respetarla cada vez que me dice que ya no desea comer y no obligarla a comer algo que no quiere. Hago todo lo necesario para que coma contenta así eso requiera bailar, cantar, comer en el piso, hasta comer con la tablet. Respeto que otras mamás consideren que no están bien las distracciones para comer pero con nosotras no van esas cosas, para mí lo principal es que coma feliz y los modales se los vamos enseñando poco a poco. Ha tenido etapas en las que no ha querido comer nada, por ejemplo, hace unas semanas que falleció mi abuelita se le quitó el hambre por completo pero trato de no asustarme con el tema y tomarlo con calma. Si come poco trato de darle cosas más nutritivas que le gustan y respetar su etapa. Esta semana regresó a la normalidad y ya come tranquila. Eso sí, si no termina su almuerzo, no le doy "gustitos" después, ella sabe que cuando vuelve a tener hambre volvemos a intentar con la comida. Espero que todo siga así de bien los siguientes años. Melina, Mamá yo?


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