Mamá, no necesito tanta estimulación


Iker no me lo ha dicho (aún). Pero estoy segura de que cómo van las cosas en este mundo y cada día nos llenamos más y más de montones de cosas para hacer, para ver, para escuchar, para escoger... a Iker nunca le va a faltar algo para hacer o mantenerse entretenido.
¿Pero, es necesario que nuestros hijos siempre tengan algo qué hacer?
Después de haberle dado la oportunidad a Iker de saber lo que es ver youtube, ver programas, ver videos, buscar juegos, elegir juegos, buscar más videos y seguir con esta cadena que nunca... nunca acaba; me di cuenta que si bien es cierto la tecnología nos ayuda mucho y es muy importante para seguir creciendo y seguir desarrollándonos, a veces necesitamos de un momento real. 
¿Pero, qué es un momento real?
Para mi, un momento real es un momento en el que simplemente piensas "y ahora qué voy hacer". Ese momento no estructurado donde no buscas el camino fácil para entretenerte un momento y no pensar en qué otra actividad puedes hacer (aparte de ver ese video de 10 minutos que te va a enganchar con el siguiente y con el que sigue y el que sigue). Ese momento no estructurado en el que por necesidad buscas actividades y creas escenarios que te van a entretener. Esos momentos no estructurados que por falta de actividades = aburrimiento, tus hijos van a empezar a imaginarse juegos y se van a divertir mil veces mas que con ese video o programa de Netflix. 

Estoy convencida de que las actividades mundanas de agarrar retazos de tela y crear ropa para tus peluches o agarrar fideos y pegarlos en una cartulina nos hacen ser seres más interesantes y con un mundo más amplio de lo que es crear y buscar ese mundo mágico detrás de todo lo que está a nuestra vista. 

Con todo esto no estoy diciendo que Iker no va a ver ningún video, ni televisión, ni nada. Con esto solo estoy diciendo que realmente es muy importante incentivar a nuestros hijos y a nosotros mismos a seguir creando, a seguir imaginando y a seguir creyendo que todo tiene vida si nosotros se la damos. 

No necesitamos saturar a nuestros hijos con tanta estimulación. Démosle ese placer de preguntarles "¿y ahora qué hacemos?" y construir con ellos el mundo infinito de la imaginación infinita que un niño y - aunque no lo crean- también un adulto tienen. 

Ayer estuve en unos juegos para niños donde los adultos con niños pequeños podían entrar y jugar también y no saben lo divertido que fue. Tenía que trepar, pasar obstáculos, bajar por resbalones enormes y caer en una piscina de pelotas... WOW. Qué divertido. 

¡Qué divertido disfrutar de lo más simple! Qué rico tener que buscar por dónde pasar, por dónde subir, por donde esquivar a otros niños jajaja. Diversión pura. 

"Mamá, no necesito tanta estimulación"... lo que necesito son oportunidades para crear y dejar volar mi imaginación.


Lo que nuestros hijos necesitan es salir y recoger muchos palitos para luego llegar a casa y construir una casita. Lo que nuestros hijos necesitan son padres involucrados en realizar actividades con ellos también.


Nosotros tenemos ese poder de dirigir los tiempos y momentos de nuestros hijos cuando son pequeños; aprovechemos ese poder de la mejor manera para hacerlos brillar y llenarlos de ilusión con todas las cosas que ellos solos pueden crear y entretenerse. No lo arruinemos con el camino fácil al menos no siempre.