Recuperándome del día de la Madre


 


Desde chica el día de la madre y cualquier festividad que implicara reunirnos en una fiesta con la familia me gustaba. Fuí creciendo y me aseguraba de tener un buen regalo para mi mamá, y con uno bueno me refiero a algo para ella, dice la historia que mi abuela hacía volar cualquier producto para el hogar si alguien pretendía obsequiárselo en su día, ella dejó bien claro en la familia que nosotras no recibiríamos electrodomésticos emocionadas! Queremos perfumes, engreimientos y simplemente algo para nosotras como mujeres y madres. Así que bien aprendida la lección, porque la entiendo completamente, el día de la madre, ahora que lo soy, es un día en el que espero que se me engría, en este día no quiero cocinar, no quiero hacer ningún deber del hogar sólo quiero relajar y divertirme, que la montaña de platos y ropa me espere el Lunes.

Pero cuando me preguntaron qué deseaba hacer en este día, coincidía que teníamos visita de unos amigos, les propuse irnos a Legoland, felicidad para los enanos y felicidad para grandes. Aparte pensaba, seguro no muchas mamás quieren ir a Legoland en su día, pensando así esperaba encontrarlo semi vacío. Y así fue, no estaba full, las colas eran de 5 minutos y emocionada convencía a mi amiga de meternos en un juego de esos que te toman foto mientras caes de una cima, bien convencidas de salir regias en la foto, llegamos a la cima y levantamos los brazos, duró microsegundos hasta que los bajamos gritando y para cuando la cámara nos capto, luchábamos por cogernos, así que digamos que no compramos la foto.

De hecho en mi día no pedi glamour, ni ir a algún lugar lindo, esos están llenos en ese día, yo quería sentirme otra vez niña jajaja loca no? Influyó mucho también el no estar en Lima rodeada de mi familia, pues en esa situación seguramente hubiera estado en el almuerzo de varias generaciones, o quizás me llevaba a mi mamá a Legoland jojo

En fin! El día de la madre ya pasó, regresamos a casa y desperté el lunes con una cima de cosas que hacer. Feliz, he regresado lentamente a mi rutina, aún existe parte de esa cima hasta el día de hoy miércoles pero no importa, los días de la madre deben de ser así, y pues si me demoro en regresar a la rutina, exigiré que debe ser día de la madre todos los días.

Lo más curioso en Alemania es que el día del padre ya pasó, fue el Jueves pasado y no es nada nadita como lo que conocí como el día del padre alguna vez en mi vida. Aquí el día del Padre es exclusividad de los varones, ese día los papás tienen permiso de darse el día libre y salir de fiesta con los amigos, suelen beber mucha cerveza, irse de excursión, hacer caravanas, fútbol, todo lo que a ellos les gusta, SOLOS. Yo que le había hecho tarjetita su primer día del padre, y aún lo seguimos haciendo, logro comprender de a pocos esta tradición alemana. Ahh y en el día de la madre muchos acostumbrar sólo saludar a su madre en su día, pero no al resto de conocidos #quieromiscostumbres #yosaludoatodas


Reportando desde casa Mambru