Te cuento un cuento



Había una vez un bosque
donde vivían 3 chanchitos,
estaban hechos de arroz,
eran grande, mediano y chiquito.


Las orejas y el hocico
eran hechos con jamón.
Y las mejillas con kétchup
sólo para dar color.


Un día mamá les dijo
“ya no entramos todos aquí
Los 3 han crecido mucho,
y ahora van a vivir
En unas casitas nuevas
que tendrán que construir.”


Los 3 chanchitos salieron
a un bosque fabuloso,
estaba lleno de verduras,
era todo luminoso,


Había flores de zanahoria,
y muy rojas de pimiento,
también había de aceitunas,
pero estaban en otro cuento.


Los arbustos eran de lechuga
y había brócoli por doquier.
¿Se imaginan la ensaladota
que yo me voy a comer?


Las piedritas del camino
eran choclo desgranado,
los chanchitos ahí pensaron
“este es el lugar indicado!”


Estaban en un claro del bosque,
era un lugar muy hermoso,
las plantas arbustos y flores
se veían deliciosos.


El primer chanchito usó
olluquitos para su casa,
los que no saben el cuento,
dicen que fue de paja.


El 2do de los chanchitos
uso en su casa crissinos,
creía que eran muy fuertes
no tenía mucho tino


El 3ero de los chanchitos
el más grande y trabajador,
decidió hacerla de ladrillos
pues era buen constructor.


Como no encontró ladrillos,
usó unos rojos tomates,
a todo el mundo le encantan,
en eso no hay debate.


Cuando terminaron el trabajo,
se fueron a bañar al río.
De pronto, mientras cantaban,
¡escucharon un aullido!


Corrieron los 3 asustados
a esconderse en sus casitas,
las sentían muy seguras
de crissinos, tomate y pajitas.


Y llegó el lobo feroz
con los colmillos filudos,
por suerte no eran muy fuertes,
estaban hechos de huevo duro.


Llegó primero a la casa
que estaba hecha de olluquitos
y le gritó desde afuera
al asustado cerdito:


“¡Sal de ahí, pequeño cerdito,
sino soplaré y soplaré
y antes de que te des cuenta,
tu casa derribaré!.


Y la casa se derrumbó
después de un fuerte soplido,
a buscar a su hermanito
salió corriendo el chanchito.


Con la casita de palos
hizo lo mismo el lobo,
y volaron por los aires
chanchos, crissinos y lodo.


Corrieron los 2 chanchitos
a la casa de ladrillo,
su hermano les abrió la puerta
para que escaparan del pillo.


Cuando llegó a la puerta
el lobo sopló y sopló,
estaba bien construida,
la casa ni se movió.


Decidió entonces entrar
por la chimenea de humo espeso,
cuando lo vio de cerca
se dio cuenta que era de queso.


Al entrar por la chimenea
cayó sobre agua hirviendo,
y los 3 chanchitos rieron
cuando lo vieron corriendo.


Y para cerrar la historia,
los animo a cocinar,
sean los chanchos, casitas o el lobo,
a los hijos les va a encantar.


Si les gustó, cuenten el cuento. =)