Papá soltero


¿Conocen algún papá que trabaje y críe SOLO a sus hijos? hoy es más común que en épocas pasadas pero aún algunas personas les sorprende cuando un hombre es el que tiene esta responsabilidad. Quizá sea porque no confían en que se conviertan en papás pulpos como lo hacemos las mamás, haciendo mil cosas a la vez, o tampoco creen que tengan la sensibilidad de una mujer para apapachar a su retoño.
Mi madre es una de estas personas y se le venía el mundo cuando se acercaba el día en que su querido yerno se convertiría en “papá soltero”. Pero llegó ese día y no precisamente quedó soltero pero sí solo, mi madre y la nana lo abandonaron así que ahora él cuida a los bebes en casa y los lleva al nido mientras trabaja -felizmente hay una guardería en su trabajo- ya se imaginarán lo que pasamos cuando los mellis se enferman, tiene que tomar días libres, llevarlos al doctor y yo muriéndome de la culpa por no estar allí con ellos.
Los fines de semana son mejores, gracias a la bendita tecnología puedo estar con ellos, acompañar a mi esposo cuando cocina, ¡sí! es increíble, hasta está aprendiendo a cocinar gracias a los mellis, porque déjenme decirles que no le aceptan cualquier cosa, su paladar está mas sofisticado desde que la abuela los visitó.
Jamás dudé de las capacidades de mi esposo que lo hacen un gran papá, pero de verdad ha superado mis expectativas. Solo hay una cosa que le pido a diario, es darle a nuestros mellis un extra de besos y abrazos para que no extrañen a su loca madre que los tenia a besos todo el día.
De vez en cuando le mando a mi madre fotos de los potajes que hace mi esposo, en especial cuando cocina broccoli y arroz (no le mando los de pizza porque se muere, “comida chatarra” dice ella), mi madre queda asombrada, más tranquila y por fin confía que lo está haciendo bien, pero sigue contando los días para que volvamos a estar todos juntos, los días para que el papá mellicero deje de ser “papá soltero”.

Un abrazo para todos los papás y mamás que están pasando una situación similar, recuerda que todo sacrificio tiene su recompensa, pensar así es lo que llena de coraje mi día a día, marco el calendario y sueño que ya llega ese mágico día donde estaré junto a ellos. Y por supuesto no puedo terminar este post haciendo las disculpas del caso a los verdaderos padres solteros por robarme su título, a esos que no son temporales, aquellos que tienen el doble de trabajo al criar a sus hijos, un aplauso para ustedes y recuerda que tu recompensa es tener todo el amor de tu niño. Besos y abrazos.