Momentos para capturar



Cuando escuché sobre el famoso Smash the Cake para los niños, me quedé con la idea de que era pura moda y nada de originalidad. Luego, mi hijo cumplió un año y se lo celebramos a nuestra manera… solo los tres, con una torta cantándole y tomándonos fotos y sin querer terminamos haciendo un smash the cake familiar jajajaja y es ahí cuando mi forma de ver esas “típicas sesiones” cambiaron POR COMPLETO.

Me pareció una forma divertida de celebrar, de divertirte, de explorar y sobretodo, de capturar el momento más chévere del cumpleaños – todos con torta en la cara, mordiendo la torta y ensuciándonos- lo máximo.



Hace poco regresé a visitar a mi familia, después de varios meses fuera. Fue increíble volver a estar en mi casa, con mis padres y mi hermana. Dormir en mi cuarto de siempre y encima… estar ahí con mi hijo.

Con los sentimientos a flor de piel, me acordé de la sesión de fotos que Rosita, una gran amiga pero sobretodo una gran fotógrafa, nos hizo para mi despedida el año pasado. La volví a ver y me acordé como fue ese momento tan familiar, tan sentimental y tan divertido que decidí compartirlo en el blog porque creo que ese tipo de sesiones de fotos tan mágicas te contagian el sentimiento. ¡Y… lo bueno se comparte!



Entonces, estando de visita aquí, Rosita me escribe para hacerle el Smash the Cake adelantado a Iker por sus dos añitos. No lo dudé ni un segundo… YA!! Hagámoslo! Lo agendamos al toque y me puse a buscar una torta saludable y rica para que mi pequeñín pueda comérsela tranquilo.

La sesión de fotos me dejó sin palabras de lo hermoso que fue. Todo un reto para Rosita, pero ella es una pro en las fotos y en el contacto con niños. Porque no es nada fácil tomar fotos a un niño que quiere caminar por todos lados jajaja. Yo pensaba que Iker se iba a quedar sentado agarrando la torta pero fue todo lo contrario…
No se quiso sentar ni un ratito jaja, no quiso comer mucha torta, se comió las fresas de encima y ya! Jajaja

Cuando recibí las fotos finales me quedé ¡WOW! ¡Son increíbles!  No se cómo la hacen para capturar los momentos precisos. Cada carita, cada gesto, cada movimiento que te quedas con la boca abierta de lo mágica que puede ser la sesión. Es divertidísima… hasta mi hermana y yo terminamos poniéndonos la torta en la cara y matándonos de risa jajaja.

Se los recomiendo totalmente. Van a tener un recuerdo tan divertido y hermoso y lo mejor de todo es que mientras se toman las fotos, nuestros hijos se divierten mucho ensuciándose, explorando la torta, la textura, los sabores y cada cara que ponen es un éxito.




Les dejo aquí los datos de Rosita para que puedan hacerle todas las consultas y para que puedan ver todos sus trabajos (son hermosos):

Rosa María Reyna

** Las dos últimas fotos son tomadas por Rosi **

Los datos de las dos tortas:
1. Torta orgánica de chocolate del supermercado Whole Foods
2. Torta orgánica y saludable con tinte vegetal de espinaca en Armónica Café