Meditar por medio de nuestros hijos



La meditación es todo acto consciente, es un estado perenne de presencia. Pensamos erradamente que meditar es solo sentarnos con las piernas cruzadas y tratar de poner la mente en blanco, pero lo que hacemos al momento de sentarnos, no es poner la mente en blanco, es mirar nuestros pensamientos sin juzgarlos, sin darles mayor energía y mientras los miramos ir, nos situamos en el momento presente…
Y si meditar, es todo acto o acción que se haga con consciencia plena, nuestros hijos, ¿no nos invitan justamente a ello? nuestros pequeños grandes maestros… ¿es posible que ellos sean la llave que necesitamos para despertar en consciencia?
Hay varias cosas que debemos darles a nuestros hijos, pero podemos resumirlas básicamente en dos:
1.- Darles protección, seguridad, amor: estar con ellos, cuidarlos, alimentarlos, velar por su seguridad, etc.
2.- SER y ESTAR… y ésta es la más difícil…
Y justamente a esto es a lo que nos invitan nuestros maravillosos pequeños, solemos decir que lo principal es darles a nuestros niños, tiempo de calidad ¡y es verdad! pero ¿qué significa esto?, significa que cuando estemos con ellos, ESTEMOS realmente, con toda nuestra atención… ¿no es eso entonces, meditar?
Practica en tu presencia, no te apegues tanto a las cosas materiales o a lo exterior, no te distraigas con el último celular, con la salida al restaurante, con el viaje, con la entrega de trabajo… ¿quieres aprender a meditar?, un buen ejercicio de Mindfulness, está con tu hijo, sal al parque, míralo a los ojos, come algo con él, mira su reacción cuando prueba un sabor, que vea también la tuya, conéctense… háblale, cuéntale con que amor lo esperabas, cuánto lo soñabas, dile que el día que nació, fue el día más feliz de tu vida y agradécele el amor y la sabiduría que te da… conéctate con tu hijo/a…. mírense… respira cada paso que da, celébrale sus pequeños logros, caminen de la mano, cántale, arrúllalo, dale de lactar, bésalo/a… ¡y tanto! Pregúntale como podrías ayudarlo, se humilde, no lo sabes todo…
Quieres aprender a meditar… no hay mejor maestro que tu hijo/a… disfruta el momento, vive el presente, con ellos, más adelante se irá, más adelante, no te querrá contar, más adelante, no tendrá tiempo para ti, más adelante podrás sentarte con las piernas cruzadas a mirar tus pensamientos y te aseguro, lo mirarás a él, caminar, crecer, reír… ahora, es el momento que te pide, te invita a SER y a ESTAR…

Las amo,