Lactancia en público: ¿dar o no dar?


Hace unos días atrás mientras mi esposo dejaba a nuestros hijos en el colegio, fue testigo de una escena que lo dejó en estado de shock. Sus sensibles ojitos se turbaron y salió disparado del lugar en el que se encontraba. En el ínterin casi se cae encima de los protagonistas de la escena. Se fue nervioso, se subió lo más rápidamente que pudo a su carro, y se alejó de ese lugar lo más rápido que pudo.
Pero, ¿Qué había visto este pobre hombre que lo dejó tan perturbado? ¿Qué lo había puesto tan nervioso? Bueno, pues había visto un acto natural, normal de alimentación humana. Había visto a una madre dando de lactar a un pequeño de aproximadamente dos años. Ahhhh, dirán uds. Entonces, no es algo tan trágico. Sí, estoy de acuerdo. No es nada trágico y confío en que lo superará rápidamente.
Sin embargo, esto me llevó a pensar en muchas cosas con respecto a los derechos de las personas. Hoy en día, hay una corriente muy fuerte que defiende el “derecho” de las madres de dar de lactar a sus hijos dónde puedan/quieran. Esta corriente señala que las madres deben priorizar a sus hijos y alimentarlos cuando éstos lo necesiten y además señala que darles de lactar es una forma de cariño y atención única e importante (estoy 100% de acuerdo con esto último) y que debe ser prodigada cuando los niños la pidan o necesiten. También señalan que tienen el derecho de alimentar a sus hijos dónde les plazca y no van a privar a los niños, por culpa de gente con mente cerrada. Otro argumento es que la lactancia es algo 100% natural y hermoso y no tiene por qué esconderse.
Todos son argumentos válidos. Pero, creo que se olvidan del principio fundamental que rige la convivencia en sociedad: “mi derecho termina, dónde empieza el derecho de los demás”. ¿Qué pasa si yo no quiero ver tu seno? ¿Qué pasa si no me provoca ver tu pezón? Tú tienes derecho a alimentar a tu hijo, y yo tengo derecho a que no me “flashees” tus zonas íntimas y que me hagas sentir incomodo en un sitio donde yo también tengo derecho a estar. Esto sin entrar en detalles sobre el concepto de priorización (porque ciertamente qué tipo de prioridad le estás dando a la alimentación de tu hijo si no prevés, que te va a agarrar en plena calle).
Personalmente, soy vergonzosa y no me gustaba dar de lactar en público. Si alguna vez lo tuve que hacer siempre lo hice con la manta. Entiendo que hay mujeres más superadas y me alegro por ellas. Pero, nuevamente, que hayan superado la vergüenza no significa que puedan enseñarme algo que no quiero ver sin mi consentimiento.
Algunos otros dirán que todo esto lo digo porque mi marido se hace el pánfilo conmigo cuando en verdad él feliz de ver tetas. Estoy segura que le encanta verlas, pero en un strip club o algún bar nudista con sus amigos, no cuando está dejando a sus hijos en el colegio. Y esto también tiene que ver con el lugar o la circunstancia en la que hacemos cosas. Estoy segura que en una reunión de chicas, de amigas (o hasta simples conocidas) no pasa nada si das de lactar a mellizos. Al contrario, te aplauden.

En fin, quizá muchas madres lactantes me odien por escribir esto. Pero, realmente creo que debemos considerar al otro cuando hacemos cosas que pueden herir susceptibilidades. Sería, fabuloso encontrar un punto medio en el que una pueda dar de lactar en un sitio público sin incomodar a otra gente. Quizá podrían preguntar - como lo hacen los fumadores - ¿te molesta si lo hago? Es solo una idea.