Disfrútate


Cuando pienso en lo que quiero enseñarle a Iker, pienso en que quiero que aprenda a disfrutar de la vida pero luego me salta la siguiente pregunta ¿cómo disfrutas de la vida, sin disfrutar de ti mismo? 
Esta pregunta me llevó a pensar y a pensar, y aquí les quiero compartir lo que logré ver:

Desde que nacemos, estamos hechos para disfrutar al máximo nuestro ser. Cuando caminamos descalzos y sentimos el suelo debajo de nuestros pies; cuando respiramos aire puro y vemos los árboles mecerse al compás del viento... ¿cuántas cosas tenemos para disfrutar? ¿Cuántas cosas dejamos de lado y no nos damos cuenta que están ahí - solamente para ser disfrutadas? 
Existen millones de cosas para que simplemente tengamos un día genial.
Existen millones de motivos para crear momentos espectaculares cada minuto, cada hora, cada día.
Existen millones de personas que nos llenan de excelentes vibras y que, en algún momento nos sirvieron o servirán de inspiración.
Existen millones de cosas para vivir y disfrutar.
La pregunta entonces es:  ¿estamos preparados para eso? ¿Nos atrevemos a vivir plenamente? 
A veces hay temores que nos distraen y nos alejan poco a poco de lo importante de esta vida: disfrutarnos. Si, a nosotros mismos. ¡No hay un placer más rico que disfrutarte!

¿Te ha pasado que un día te has sentado en el malecón, frente al mar y simplemente has disfrutado o quizás comiste un helado tan pero tan delicioso que todo el día estuviste feliz?

Esas son las cosas que nos hacen grandes a cada uno de nosotros. Esas simples cosas hacen que nos exploremos, que nos conozcamos y que nos disfrutemos. 

Con todo esto me siento completamente inspirada para enseñarle a Iker lo que significa vivir, disfrutar y gozar. Con esta visión siento que puedo enseñarle a comerse el mundo sin miedo, con mucha confianza en que lo importante es disfrutar y quedarse con esa sensación de riqueza por haber hecho algo que te gustó.