Cuando la abuela te “mete cabe”



Nadie puede negar que las abuelitas (y los abuelitos) son una gran ayuda cuando se trata de cuidar a los hijos. Ell@s nos suplen cuando no estamos, nos apoyan para que podamos trabajar, salir a pasear y en –algunos casos - viajar (mis papás se mudan a mi casa cuando viajo con mi esposo). Incluso, hay bastantes abuelos que asumen el compromiso diario de llevar y recoger a los nietos del nido y/o colegio y así apoyar a sus hij@s.
Realmente, son una gran ayuda y una bendición para nuestros hijos (y nosotras también). Pero, a veces, (sólo a veces) pasa que cuando tú estás en pleno sermón corrigiendo a tu hijo, o que cuando los has castigado, o simplemente quieres enseñarles el valor de las cosas (como por ejemplo, sus juguetes). Viene la abuelita (a la cual ellos adoran) y te “mete cabe” y todo tu sermón, corregidera, intento de educación, etc. se fue al diablo con un: “Se ha equivocado, no lo va a volver a hacer. No seas tan dura”. O con un: “pero un heladito antes de almuerzo no pasa nada” O peor aún: “si te cambias solo/haces tu tarea solo/obedeces a tu mami te compro el juguete que quieras”. ¿QUÉEEE?
O ya lo peor, peor que es lo que me pasa a mí. Le doy órdenes a mis hijos, los educo (o por lo menos lo intento) y me salen con un: “pero, mi abuelito me ha dicho que si quiero un día puedo almorzar solo helados. Que mi segundo y mi postre sean helados”. O algo más vil aún: “No importa, si tú no me lo compras me lo compra mi abuela”.
Estoy tratando de enseñarles a mis hijos el sentido del deber, responsabilidad, buenos hábitos, a no trabajar por estímulos externos (como un juguete) si no por la satisfacción del trabajo bien hecho y… mis propios padres me hacen esto. Nos hemos metido un par de broncas buenas, sobre todo con mi mamá que interviene cuando yo los estoy corrigiendo. No es fácil. Nada fácil. Y no me quiero imaginar lo difícil que debe ser cuando te pasa esto con tu familia política (felizmente mi suegra no se mete para nada).
A mí me encanta que mis hijos compartan tiempo con sus abuelos, me encanta. Creo que es una gran bendición tener a tus abuelitos vivos y poder compartir con ellos. Yo tuve la suerte de contar con mis abuelos paternos y maternos por muuuchos años y disfruté muchos de ellos, aprendí mucho de ellos e incluso ahora ya viejonaza sigo disfrutando a las dos que quedan con vida. Quiero que mis hijos tengan esto también. Lo mejor para estar todos felices es conciliar y trabajar en equipo.

Por eso, tengo un trato con mi mamá. Cuando yo corrijo a mis hijos ella debe de estar muda, mudita (sí ya sé, misión imposible). Las reglas de mi casa se respetan y yo mando al 100% en mi casa e incluso en la suya cuando yo (o mi esposo para tal caso) estamos. Sin embargo, cuando los dejo a su cargo, ella es la responsable y por tanto la tomadora de decisiones. Si ese día ella y mi papá deciden que se almuerza helados, pues se almuerza helados y yo no digo ni pío. Si se quedan a dormir con ellos y se quieren acostar a las 10 de la noche. No diré ni pío. Sólo les pido que los engrían mucho, los cuiden mucho y que mantengan la linda relación que tienen hasta ahora para que cuando ellos sean grandes recuerden a sus abuelos, como yo a los míos, con un gran cariño y ternura y con la certeza de sentirse amados.