Carta a mi hijo hombre


Querido Hijo,

Con ganas de que puedas entender un poco la vida y lo difícil que pueda ponerse a veces, te escribo estas líneas.

Sabes hijo, quería darte todo lo que en el colegio, en la vida, en los cuentos me dijeron que iba ser lo mejor para ti, pero no todo salió como el cuento de hadas que quería hacer de tu vida (error). Paso mucho tiempo para que lo acepte y siendo honesta aun hay cosas que me duelen aceptar que fallaron o que no salieron como pensaba; pero sabes te dejo una lección mucho mas enriquecedora que el ¨Vivieron felices por siempre¨, esta moraleja tiene un final feliz de verdad y es tu sonrisa de todos los días, es que sepas que todo lo que te pase en la vida pasará, que así como yo me sentí muchas veces sola o sin poder encontrar respuestas, la misma vida paso a paso me las iba dando, a su propio tiempo te va revelando las respuestas a todo, a por qué no te contrataron en ese trabajo o por qué no se realizo tal viaje o por qué te apareció tal dolencia o por qué no fuiste correspondido en esa relación amorosa, o por qué termino, y así una cantidad de preguntas ante situaciones que vayas encontrando en tu camino, sin duda en el momento no podrás ver nada más que el dolor que produce la frustración de que tengas una respuesta negativa ante algo que tú deseabas con todo tu corazón y ese momento de dolor y tristeza es parte de tu aprendizaje, tocara pasarlo y lo maravilloso de esta vida es que así tú te niegues en ocasiones a creer en un mañana, la vida te da un nuevo amanecer cada 24 horas, tienes un nuevo comienzo (no lo olvides!) Y esas penas que crees que no se irán, DÉJAME DECIRTE HIJO MIO; SE VAN… Un lunes cualquiera ese dolor deja de ser tan intenso y pasa hacer un capítulo más de tu vida, y  ahí estaré yo para hacerte saber que en primer lugar siempre encontraras en mis brazos un refugio de amor sincero y fortaleza, pero eso si siempre seré justa contigo, si hiciste mal seré la primera en hacértelo saber y te ayudaré a que puedas tener herramientas para que jamás dejes o te hagan creer que no puedes lograrlo.

Te daré todo mi amor vuelto en consejos, pero el que tomará las decisiones o los caminos serás tu, así vaya bien o mal, lo cual es tan relativo como el éxito y el fracaso ya que ambos caminos te darán sabiduría, muchísima y aunque me parta el alma reconocerlo el camino más difícil o eso que algunos llaman fracasos te darán las mejores lecciones, aprenderás tanto que te volverás un hombre con temple,con coraje,que no se amilanara ante la adversidad,un hombre con la sabiduría de sus caídas, que corre riesgos.

Y que si no sabes lo que quiere en alguna etapa de tu vida, no te sientas mal o menos por ello, y no permitas que otros te hagan sentir mal por eso,muchos nos tardamos en hacerlo, y eso hijo; es lo más normal, solo has todo lo que tu pienses, sin dañar a otras personas, respetando el corazón de tus compañeros de trabajo, de las personas que te ayuden en el camino de tu vida, respetando el corazón de las mujeres que elijas para tu camino; respétalas y trátalas siempre como un caballero,se honesto, aunque vivamos en un mundo de igualdad de géneros;  hijo ,el corazón de una mujer es frágil y distinto al del hombre, por más que un grupo de facilistas de las circunstancias te hagan creer lo contrario, no lo hagas, te lo digo yo que soy tu madre y mujer ;el corazón de una mujer es distinto (no olvides).

Mientras toda esa aventura de vivir te mantenga distraído y ocupado; Aquí siempre estará tu madre, siempre observándote y cuando tenga que entrar a susurrarte al oído algo que pueda ayudarte siempre lo haré por tu bien, aunque por eso quizás en algunas oportunidades increpemos, nos distanciemos o dejes de hablarme y luego se te pase; pero al final hijo, esta es tu vida, tú decidirás todo lo que quieras dentro y fuera de ella.

Mi labor desde que ese 5 de julio llegaste es crear en ti unas alas inmensas, donde ni el cielo se tu limite, donde mi apoyo siempre sea tu motivación para perseguir tus sueños, por más locos que sean para el resto, cuando por cosas de la vida esas alas parezcan que se te están cayendo, te las repararé con un fuerte abrazo, o cuando otras aves te las lastimen las curaremos juntos y así hasta que llegue el día en donde tú solo puedas volar y yo te seguiré observando desde donde este.