Nuestro ritmo también llega a Roma


Estando embarazada investigué mucho sobre tipos de crianza y posibles herramientas para tener a la mano en caso de necesitarlas. Si revisamos bien en internet podemos encontrar de todo, hay para todos los gustos y de extremos opuestos. Desde el psicólogo con los métodos de disciplina más fríos, hasta aquellos que proponen una crianza más cercana y paciente.
Estando ya en el ruedo, con Esteban recién nacido y comenzando a aplicar mis técnicas aprendidas, muchas veces estuve en duda. Algunos métodos eran más complicados en la práctica de lo que parecían, habían días en los que estaba motivada para seguir con lo que me había propuesto, otros en los que quería tirar todo por la borda. Les explico con ejemplos. Estas son pequeñas notas que hice y que hoy, mirando hacia atrás, analizo.
23/12/15
"Esteban tiene dos semanas de nacido y prácticamente está al pecho cada hora y media. Yo lo cargo a todos lados porque llora cada vez que lo dejo solo. Cecilia, la chica que me ayuda con la limpieza de mi departamento me dice -tienes que enseñarle a que se quede en su bouncer solo y sin molestar- yo lo intento y no lo logro. Cada vez que lo hago Esteban llora. Decido darle otra oportunidad al porteo y de nuevo no funciona. Decido seguir cargándolo a todos lados. Estoy exhausta."
20/01/16
"Esteban tiene seis semanas y en la madrugada se despierta cada dos horas para tomar leche. Yo estoy todo el día muriéndome de sueño. Una tía me pregunta "qué tal?” y yo cometo el error de contárselo. Ella me aconseja que empiece a entrenarlo para que duerma de corrido, entre sus estrategias está darle doble toma de leche antes de acostarse para que esté bien lleno, ponerlo en su cuarto y si llora no acudir inmediatamente, que el solo se acostumbre. Me paso varios días googleando sobre técnicas de entrenamiento del sueño. Finalmente desisto y opto por no quejarme de mi falta de sueño con la gente equivocada."
09/02/16
"Esteban tiene dos meses. Mi mamá ha venido de visita y al ver sobre mi cama la almohada y mantitas de Esteban me pregunta si sigue durmiendo con nosotros. A mi respuesta afirmativa responde que es hora de mandarlo a su cuarto, que nada bueno le está haciendo a nuestra vida marital. En silencio pienso cuándo sería un buen momento para que Esteban empiece a dormir en su cuarto.”
Hoy Esteban tiene casi tres meses cumplidos. No, todavía no duerme de un tirón, pero cada vez más seguido nos regala 4 horas seguidas de sueño. Esteban también sabe quedarse en su sillita por sí solo un rato, se entretiene sin que lo tenga que estar cargando. Por último, Esteban dentro de poco va a pasar a dormir en su pack n play en nuestro cuarto. ¿Cómo así fueron pasando todas estas cosas? ¿Qué métodos usé? En todos los casos no usé ningún método más que mi instinto, usé la improvisación y el “veremos como le va esta noche”. En ningún caso usé un método definido, simplemente esperé y en todos los casos la solución llegó sola.
Cecilia, yo no “acostumbré” a Esteban a estar solo, tía, yo no lo “entrené” para que durmiera más, mamá, estoy segura que cuando llegue el momento Esteban podrá dormir en su cuarto sin problemas. Todo esto pasará CUANDO SEA EL MOMENTO. No antes, no forzándolo, no usando métodos.
A mi parecer tendríamos que confiar más en que los bebés pasan por etapas y después las superan. Ni las amanecidas, ni los llantos sin una razón aparente serán para siempre. Y así como estas etapas difíciles acaban, también acabarán las épocas en que ellos nos necesiten tanto como ahora. Esa dependencia y necesidad pura de estar con sus padres. Así que, lo que es yo, pienso aprovechar cada instante.
Una vez alguien me dijo, cárgalo todo lo que él quiera, más rápido de lo que imaginas ya no querrá saber nada de ti. Sabio consejo.