¡No quiero Olvidarte!




El otro día me puse a ver tus fotos y sentí una extraña sensación. Sentí como si hubieras sido un sueño, como si tu vida al ser tan fugaz hubiera sido una maravillosa fantasía.
Miraba tu carita inmóvil en la foto y simplemente no podía creer que ya no te movieras, hablaras, sonrieras... me parecía tan irreal y a la vez tan real tu ausencia.

Siento muchas veces que voy olvidando las cosas que hacías, lo que decías, como te movías, el sonido de tu risa y el timbre de tu voz y a la vez pienso, ¿como puedo olvidar eso? Pero si se olvida y lucho contra el sentirme culpable. No tengo videos tuyos (lo cual hoy agradezco y maldigo a la vez) así que no puedo mirarte cobrar vida a través de una pantalla.

¡Sé que nunca me olvidaré de ti, jamás! Hasta que tenga vida tu vivirás en mí y serás recordado todos los días, de eso tengo la absoluta certeza. Lucho cada día con intentar recordar el sonido de tu voz, tu olor, la textura de tu piel y como se sentía cuando pasaba mi mano por tu pelo... son los pequeños detalles mi pequeño los que siento que se escapan de las manos, es como cuando uno quiere agarrar un puñado de arena y esta no hace más que deslizarse entre los dedos y mientras más fuerte se aprieta la mano más rápido la arena se va y en eso justo pensaba hoy... tal vez me aferro demasiado a recordar los detalles y al aferrarme lo único que logro es que estos corran cada vez más rápido y más lejos de mí, tal vez lo que tengo que hacer es abrir mi mano y dejar de apretar la arena, abrir mi mano para que la arena repose ahí, tranquila, sin prisa, sin sentirse atada, sólo reposando ahí en la tranquilidad y seguridad de mi mano.

No tengo miedo a olvidarte porque sé que nunca lo haré, de lo que tengo miedo es de realmente un día llegar a creer que fuiste mi mejor sueño.

¡Te amo mi pequeño!


Mami