Mío, mío, mío


Mis mellis cumplieron dos años y les llegó la hora de ir al nido. El primer día fue muy especial, no pensamos que se adaptarían tan rápido y que incluso se despidieran de papá con tanta efusividad (mi esposo me contó pues aún no estoy con ellos). En dos días aprendieron un montón, regresaron a casa con la lengüita suelta hablando nuevas palabras. Pero pasó lo que él tanto temía: repetían a cada instante “mío “ y “no”, según el papá mellicero las palabras más egoístas que existen.
Un poco dramático mi querido, le decía que no es para tanto, que es natural que a su edad se aferren a lo que tengan en mano y no quieran compartir y es más, permitirles tener la libertad a decir no, pero el pensó que ya era demasiado.
Y me explicaba el porqué de su insistencia a que no se acostumbren a estas palabras. Lo que él quiere es regular el sentido de egocentrismo que es propia de su edad y que si permitimos este tipo de comportamiento disculpando sus acciones porque son muy pequeños y “no entienden” lo único que hacemos es criar hijos egoístas.
Lo que hizo mi esposo cada vez que dijeron estas palabras fue contestarles en “positivo”, por ejemplo al “no” les respondía con un seco “si”, pero lo más importante fue hacerlos sentir conectados con su alrededor, cómodos y seguros. Al sentirse emocionalmente seguros, no se desesperan por el juguete y pueden esperar su turno.
Si el niño no comparte generalmente es porque no están conectados o algo ha pasado que los ha herido y se sintieron con temor o solos, así que prestemos atención a estos detalles y no busquemos una simple solución como darle otro juguete o insistir en darles “turnos” solucionando el momento.
Si nuestro niño llora porque no puede tener algo que desea, estemos con él y brindémosle nuestro amor, tarde o temprano él aprenderá a manejar sus sentimientos y tendrá una fuerte seguridad en sí mismo.

Ya sabes tampoco fuerces a tu niño a compartir todo, más bien presta atención a sus sentimientos y despertemos en él, el gusto de dar y recibir. Forzar no, animar si. Besos mis queridas mamigas.