Mamá también necesita descansar …


Esta semana ha sido full chamba en todo sentido. No solo en la oficina, sino en casa con el cambio de nana, en casa con el orden y enseñanza a esta nueva persona en los quehaceres del hogar, en casa por las noches para que el perro no trepe a los muebles, en casa por las mañanas para que Mati no salga disparado a quitar los protectores de los enchufes. Además de armar las listas del súper, arreglar la secadora, contactar a un pintor y planear el fin de semana en familia.
En un momento me sentí algo mareada, me agoté! Por la noche no dormí bien, Mati apareció en mi habitación a la 1am queriendo jugar con mamá y papi amaneció temblando por una fiebre como de 39 grados. Será que se puede pedir chepi?
Me considero una mami todo terreno, siento que puedo con todo! Con la casa, con el trabajo, con mi hijo que no es ni tan bebé ni tan niño grande aún, con mi esposo regando la plantita día a día, con el blog … pero nosotras siempre somos así, será que podemos pedir un descanso como cuando jugábamos inmóvil? Y la verdad es que sí, a veces o casi siempre no paramos! Y eso no nos hace bien. Y no lo hacemos por demostrarle a alguien que somos súper poderosas sino porque sentimos que lo podemos todo y que no necesitamos ayuda, que mami todo lo tiene controlado.
Y a veces no es así, nuestro cuerpo pide chepi.
Hace unos días, unos amigos del trabajo comentaban: “que loco Mili, con una mano está hablando a su casa preguntando si todo está bien, con la otra manda un mail de chamba, sus ojos miran el monitor de su hijo y uno de sus pies arreglan su cajón. Me dio risa en el momento pero luego me dije … eso está bien?

Necesitamos dormir para está lúcidas al día siguiente, necesitamos parar para agarrar fuerzas de nuevo y volver a empezar, necesitamos gritar de cuando en cuando porque la vida no es Disni y debemos expresar lo que sentimos, necesitamos delegar también tareas a nuestros esposos, novios o papás de nuestros hijos para descargarnos un poco, necesitamos soltar un poco las tareas del trabajo y no ser tan perfectitas, necesitamos tiempo para respirar, para reir y para soñar.