EL HIJO FAVORITO



Hace un tiempo atrás, conversando con una mami a quién recién conocía, entre otras cosas me comentó que de todos su hijos uno de ellos era su “hijo favorito”, y lo dijo con tal naturalidad que me dejó sorprendida, yo lo único que atiné a decir y en un tono algo cómico fue: “Bueno pero que los otros no se enteren jajaja”... Pero me quedé pensando, ¿es que hay hijos favoritos?, ¿una madre puede amar a un hijo más que a otro?  Aunque cada hijo es distinto y no siempre la relación es igual con uno que con otro, ya sea por personalidad u otros factores, no conozco a ninguna mamá que admita algo así y creo que la mayoría diría que ama a todos por igual, sin embargo he visto casos en madres y en abuelas que con sus actitudes evidencian favoritismos, un trato desigual entre hermanos, no sé si lo hacen conscientemente pero si sucede.

Desde mi punto de vista de mamá que sólo tiene una hija pero que planea, Dios mediante, tener otro bebé, me parecería injusto hacer esa distinción entre ellos, o preferir a uno más que a otro, no es como lo imagino y aunque no tengo la experiencia como mamá de varios hijos, si la tengo como hija mayor de 5 hermanos y puedo decirles que en mi familia nunca hubo favoritos, mi mamá no tuvo ni tiene preferencias por un hijo más que por otro y tal es así que hasta las uvas las contaba para que ninguno se “pique” porque le dieron menos jaja, es en serio! y es que los hijos hasta en eso compiten y si compraba algo tenía que ser para todos o no compraba nada, siempre trató de evitar hacer diferencias y estoy segura que de no ser así hubiera sido negativo para nuestra relación de hermanos. Si nos preguntan y alguna vez lo hemos comentado, podemos decir al unísono que mi mamá no tuvo un hijo favorito y esa seguridad nos la dio no sólo por sus palabras sino por cómo nos hizo sentir al respecto con sus hechos, en esos pequeños detalles que a los hijos no se les escapan.

Estoy segura que ningún hijo o nieto que haya experimentado un trato desigual en el hogar, en especial si era muy evidente, no tenga alguna herida emocional, o al menos el recuerdo triste de sentirse menos valorado, y se preguntan ¿por qué mamá prefiere a mi hermano?, ¿qué está mal conmigo?, de aquí nacen las rivalidades, los celos, la competencia, el resentimiento entre ellos, el reclamo a los padres y una autoestima quebrada que afecta a los hijos hasta la edad adulta, y por otro lado, el hijo favorito puede volverse egocéntrico, o sufrir la presión por llenar las expectativas de sus padres, por eso creo que no es algo que se deba tomar a la ligera. Y pensando en esto creo que hay ciertas cosas que como padres debemos tomar en cuenta para evitar caer en preferencias y mantener la armonía entre nuestros hijos:

  • Dedicarle un tiempo a cada hijo por separado, brindarles un tiempo especial sólo para ellos.
  • No los comparemos, ni pongamos de ejemplo a ninguno.
  • Reconocer y apreciar las cualidades de cada uno
  • Demostrar afecto a todos por igual
  • No tener tratos preferentes, ni ser más complaciente con uno más que con los otros
  • Ser imparcial y justo al momento de disciplinarlos.
  • No los etiquetemos, ni descalifiquemos señalando siempre sus fallas y errores.

El amor por los hijos es uno de los más intensos y puros y no debe estar condicionado a su forma de ser o comportarse, sino a pesar de ello y es ese amor que nos impulsa cada día a seguir tratando y criando, pero los resultados no son inmediatos, estamos sembrando de a pocos, sólo prestemos atención a lo que sembremos en esos pequeños corazones. Para un niño la opinión de sus padres es la más importante del  mundo, aunque a veces no hagan caso o nos den la contra y nos saquen de quicio, etc, etc…, lo que nosotros decimos acerca de ellos o cómo los hacemos sentir formará el concepto que tienen de sí mismos. Como dice la frase de Peggy O´Mara:

La forma en que hablamos a nuestros hijos se transforma en su voz interior”

Y tú ¿qué piensas del favoritismo por un hijo? ¿Has vivido o vives esto en tu propia familia? ¿Conoces algún caso?