Si yo hubiera, si no hubiera…


Todos en algún momento hemos mirado hacia atrás para preguntarnos si tomamos decisiones correctas, incluso nos imaginamos qué hubiera pasado si hubiéramos hecho las cosas de manera diferente…

Como muchas, me demoré en encontrar mi vocación, pero al descubrirla me enamoré de mi carrera, psicología, y di lo mejor de mí para acabarla.  En el amor, también tuve un primer novio a quien pensaba amar y es que sólo con el tiempo aprendes qué es lo que sientes y da mucha pena cuando todo acaba.  Sin embargo, él no lo aceptó y fue mi sombra durante años, y aunque sólo quería mi bien, lo único que logró fue hacerme daño.

Cuando por fin pude respirar, decidí no salir con nadie hasta terminar mi carrera y ser una “mujer independiente,” jajaja.  Trabajé con niños, en proyectos sociales, en una corporación y cuando me sentí realizada, me enamoré y a los 2 años ya estaba felizmente casada.  ¿Estaba loca?  Felizmente no, porque resultó ser un hombre maravilloso quien me regaló una bella familia.

Sin embargo, durante mi post parto me llegó el momento de analizar mi vida y extrañé aquellas cosas que me negué a experimentar por vivir otras.  Pienso que todos los seres humanos, especialmente las mujeres, debemos decidir constantemente entre lo personal, familiar y profesional, siempre elegimos algo que nos hace felices, pero postergamos un aspecto de  nosotras.  Por esto, te traigo algunos consejos que estoy aplicando en mí día a día:
  • Cambia el: “si yo hubiera…” por el: “si no hubiera…”  porque al perder algo siempre ganamos algo a la vez.  Las mujeres que postergan su carrera por sus hijos, ganan el haberlos criado; mientras que las mujeres que trabajan, ganan su carrera y la satisfacción de poder comprarles lo que necesitan. Sólo tú sabes qué es lo mejor para tu familia por lo que no debes arrepentirte de tus decisiones.
  • Piensa en cómo lograr aquellas cosas con las que todavía sueñas.   Es cierto, no podemos hacer todo al mismo tiempo, pero la vida nos permite realizarnos en todos los aspectos de nuestra vida si nos lo proponemos.  Por algo, las mujeres vivimos más años que los hombres, jajaja.
  • Escribe tus metas en la vida y el plan para lograrlas.  Te aconsejo escribir tus metas, dividirlas en pequeñas metas que debes ir logrando junto con las actividades que demandan; y sobretodo, colócales fechas reales y cúmplelas para que no queden en el olvido.  Por ejemplo:  yo abandoné mis clases de piano hace 20 años y ahora las retomaré, pero no podré tocar como Mozart de un día para otro, por lo que haré un cronograma con pequeñas metas, clases semanales y horas de práctica.
  • Ama intensamente, el sentir te da vida y alegría. El dinero y la belleza desaparecen, pero nuestro corazón siempre late.
  • Escucha a tu corazón, cuando tengas que tomar decisiones trascendentes.  Si algo he aprendido a lo largo de mi vida, es que la mente se equivoca, en cambio el corazón, siempre te dice que es lo mejor.
  • Ten pasatiempos que disfrutes.  Hay personas que disfrutan la costura o coleccionan algo como monedas, a lo largo del tiempo su afición crece y esto los mantiene felices.  Por ejemplo, yo disfrutaba mucho correr en las mañanas y leer en las noches, ya no podré entrenar mucho, ni leer novelas inmensas, pero sí darme un tiempo diario para disfrutar de estas actividades. 
  • Disfruta tu vida.  Si mi yo actual, pudiera hablar con mi yo pasado, le diría que no tenga miedo y  viva intensamente, como pienso hacerlo de ahora en adelante.