Introducción ¿Yo? ¿Madre?


Me llamo Rocío, tengo 46 años y dos pequeños hijos, Mikela de 9 y Matteo de 6 años. Estoy a pocas cuadras de arribar a los 50 y me queda claro, que aún me falta mucho camino por recorrer en la crianza con mis hijos, pero hoy me siento con las fuerzas suficientes para seguir adelante.
Para el común de la gente, empecé una maternidad tardía, pero yo siempre digo que fue en el momento exacto de mi vida, pues no existen reglas ni manuales que exijan a las mujeres tener un bebé antes de los 30. Es más, tengo una amiga, que dio a luz hace poco a los 45 y es la mujer más feliz del mundo con un bebé hermoso y saludable.
Recuerdo que cuando llegué a los 30, le daba miles de vueltas en mi cabeza el tema de ser mamá. Años más tarde llegó Mauro a mi vida y de tanto negarme a la maternidad quedé embarazada de Mikela caminando hace los 38. Ese día tan impactante, que lo recuerdo con mucha claridad.
Me costó muchísimo hacerme la idea de cambiar mi vida como la había diseñado, acostumbrada a mi independencia, a mis viajes, a mis amigos, mi vida social, mis días de shopping solo para mí y todas esas cosas a las que estamos acostumbradas cuando ya hemos tomado el control a todo nivel.
El hecho es, que Mikela llegó casi a los 38 y Matteo cuando cumplí los 40!!! He pasado de todo en los últimos ocho años y tranquilamente podría escribir un libro de diez mil páginas, pues mi vida dio un giro total. Hubo momento en los que renegué, lloré, grité y me frustré, pero estoy aquí viva y tratando de saltar cada obstáculo.
Quizás lo que más extrañe hoy, es dormir plácidamente sin escuchar gritos o pelas entre mis hijos aún pequeños. Hasta este momento me cuesta levantarme antes de las seis de la mañana para iniciar la rutina del colegio. Y los fines de semana, por más que intente dormir hasta más tarde, mis hijos saltan a mi cama para jugar con mamá pues por mi trabajo y rutina, me ven poco durante la semana.
Lo cierto de todo, es que si un día pensé que mi vida a partir de la llegada de mis hijos sería desastrosa, y que estos pequeños frustrarían todos mis planes personales y laborales, no fue así…
Lo mejor que me ha pasado como persona y como profesional, ha sido desde la llegada de Mikela y Matteo a mi vida, y aunque no viaje como antes ni tenga una agenda cargada de compromisos sociales, he aprendido a disfrutar la vida de otra manera.
Muero por lo besos y abrazos de mis hijos, muero cada vez que escucho ‘Te amo mamita o eres la mejor del mundo’…Siento que me derrito cuando los veo actuar por el día de la madre cuando me escriben cartas que dejan debajo de mi almohada. Nada se compara hoy con ser mamá…
Y soy feliz este momento, porque a partir de hoy podré compartir con ustedes capítulo a capítulo mi primer libro ¿YO?¡¿MADRE?!, y que lanzara hace algunos años a propósito de este nuevo camino que me tocó recorrer como mamá. Y lo hago a propósito de mi segunda entrega ¿YO?¡¿MADRE?!,Recargada que muy pronto saldrá a la luz. Así que cuando esta segunda entrega llegue a sus manos, ya conocerán algo de mí.

Será lindo compartir mi experiencia personal y aunque sé que cada mamá es única, estoy segura que en estas historias muchas de ustedes encontrarán algo en común. Espero lo disfruten…