Compartiendo Roles


Hace un tiempo en el blog me hicieron un comentario que me dejó pensando: "si realmente le dedicas tiempo a tus hijos, SÍ ocurren esas cosas" en referencia a un post personal. Y me quedé pensando en como solemos juzgar inconscientemente al resto, pero en realidad no sabemos la historia detrás. En parte lo entiendo, porque en Mambru, no cuento tanto de nosotros como familia, sino más de mis "hobbies". Pero pensaba en contarles un poco de como es en casa, así nos conocemos un poco más.

En primer lugar, yo me crié en Lima, bajo el cuidado de mi mamá que dejó de trabajar cuando yo era pequeña para dedicarse de lleno a mi educación. Se lo agradeceré eternamente, ella es y será siempre mi mejor amiga. Y también estuvieron en casa nuestras ayudantes del hogar, y por alguna época tuve una nana (ojo no todo en el mismo espacio de tiempo). Yo crecí, feliz, sabía que debía ordenar mi cuarto, recoger mi plato, hacer mis pininos en la cocina, y así cosas de ese estilo. Imaginaba una vida así para mí cuando creciera, y bueno cuando crecí siguió todo como lo pensé. Hasta que me casé y me mudé a Alemania.

Llegué a un país donde la ayudante del hogar puede ser tu vecina, y que la tarifa no es nada baja por hora de limpieza. Tener una ayudante no era una opción para mí, y ni qué decir de una nana, olvídalo! Lo bueno es que vivo en un depa pequeño y con el tiempo aprendí a limpiarlo y ordenarlo sin hacerme un mundo, una aprende y aprende y sigue aprendiendo. Pero con dos hijos!?! Sí, todo cambia, si con uno yo andaba quejosa de que no tenía mucho tiempo para todo, con dos pues casi casi me volvería loca (mentira, sí se puede)  pero aquí entra un detalle: MI ESPOSO COMPARTE ROLES CONMIGO, tanto él como yo trabajamos medio tiempo cada uno. Y su presencia es valiosa, él es un papá sin limitaciones, sin peros, él los baña, les lava los dientes, les da de comer, juega como un niño más con ellos, los hace dormir, les cambia el pañal, es decir es un papá a prueba de balas y ESO lo cambia todo. Porque no estoy sola, mientras yo cocino, el está con los niños, luego comemos y el se va a trabajar. Se preocupa por cosas que a mí entre el ajetreo se me pasan, y con él sé que mis niños están bien. Recuerdo que cuando Nina empezó a comer sólidos, él fue el que mejor se acordó como alimentar a un bebé de 5 meses, que alimentos eran los mejores, cómo combinarlos y tenía presente los horarios, cosa que yo ya no tenía tan claro. Pero no puedo dejar de mencionar que también mi suegra es pieza clave en mi salud mental, mis hijos la adoran y la esperan (yo también) a que llegué al final del día a jugar con ellos.

Realmente fue algo que no me esperaba de mi esposo, creo que siempre tuve la imagen del padre proveedor, que no discuto ni censuro, pero no lo imaginaba de otra forma. Sin embargo, aquí en europa los papás son todos muy apegados a sus hijos en el aspecto de su crianza, ellos quieren estar presentes en cada momento y según leía en las encuestas, con los años crece el número de familias que tienen ambos padres en el hogar bajo la mecánica de trabajo medio tiempo, por ejemplo. También están los papás que deben trabajar todo el día, ellos llegan a casa y hacen turno de noche , admirable porque muchas veces nuestros niños se despiertan hasta tres veces y al día siguiente de vuelta al trabajo.

Así que en resumen, creo que en mi balance Esposo vs. Ayudante del hogar , me quedo con mi esposo, mis hijos y yo lo aprovechamos más y yo me seguiré entreteniendo con esos truquitos de limpieza que aún no conozco. Obviamente tengo mis días en los que fantaseo con una ayudadita, pero asi es la vida real. Real real.

Happy Blogging!