Yo también quiero mi luna de miel



Después de 15 meses con un hijo y un esposo... lo único que deseo es una luna de miel! 

Las cosas en mi familia salieron completamente al revés jajaja. Iker decidió aparecer antes de tiempo y decirnos "HOLA, ahora les toca ser padres". Así que, en esas estamos.

Soy mamá antes de haber sido solamente esposa y antes de siquiera haber terminado o mejor dicho, empezado algunos de mis planes como Stephanie. 

¡Pero qué bonito es el mundo! Ahora soy mamá y creo que es lo mejor que me ha podido pasar. Tengo la suerte de que mi esposo y yo, tomamos la sorpresa de la mejor manera y nos unimos al reto para que cuando Iker llegara, todos estemos en el mismo camino. 

Hasta ahí todo está muy bien pero ¿y mi vida de pareja? ¿dónde quedó? ¿cuánto más falta para volverla a tener?

No puedo negar que los pensamientos se me adelantan y me hacen desear una luna de miel. ¿A quién no?

Tener un hijo te cambia la dinámica por completo.
Tener un hijo te saca de la burbuja de amor y te incluye a una persona que te necesita las 24/7. Por eso, no es fácil asimilar y seguir el camino cuando tu hijo simple y llanamente... llegó o por sorpresa o hasta cuando la planificas. Porque las cosas son como son; uno nunca sabe hasta que lo tiene jaja pero tu vida nunca (NUNCA) volverá a ser la misma.

Todas las madres dejamos de lado nuestras vidas por un momento para dedicarnos 100% a nuestros hijos. Y es ahí cuando empiezas a añorar esa vida de pareja, en la que solamente existías tú para él y él para ti. Ahora son ustedes para él/ella. Nada más.
Es un cambio bien fuerte. Es un cambio que te hace re-evaluar todos tus valores, tus principios, tus convicciones, tus metas, tus prioridades, etc. (la lista nunca termina).

Yo también quiero mi luna de miel pero la quiero con mi familia.
Esta oración no estaría escrita aquí si mis convicciones y mis prioridades no hubieran cambiado gracias a Iker. Porque por más difícil que sea tener un hijo cuando no lo esperabas, tu mundo cambia, ya cambió y tú sigues adelante y agregas a esa persona a tu vida y a tu vida de pareja (que se convierte en familia) y que l@ necesitas tanto como él/ella a ti.

Pero ¿Y mi vida de pareja? … yo creo que eso llega cuando tenga que llegar. Cada mamá, cada papá tiene diferentes tiempos en los que ya puede volver a tener esos momentos de pareja casi como antes. Cada uno sabe cuándo está preparado para tomarse unas vacaciones del hijo, salir a cenar, ir al cine, etc. Cada padre lo hace en el tiempo que deba hacerlo. Aquí no existen reglas, no tienes que compararte y menos sentirte mal.


Yo no me siento preparada para dejar a mi hijo. No me siento tranquila yéndome de luna de miel ahora porque ahora, lo único que quiero es estar con mi familia sea donde sea estar con ellos.