Recursos para que tus hijos colaboren en casa



En casa hemos implementado una nueva herramienta para motivar a los chicos no solo en la obediencia, hábitos y buena actitud, si no a colaborar con los quehaceres de la casa. Los resultados, debo decir, están siendo muy buenos. Han mejorado su actitud y en la mayoría de cosas ya no esperan a que les diga lo que deben hacer, sobre todo Joaquín.

Es muy fácil implementar este tipo de recursos en casa, solo debemos considerar algunas cosas y armarnos de constancia.

Lo primero es definir, según la edad, capacidad y necesidades, qué labores harán. Por ejemplo, tender la cama, guardar los juguetes, ordenar el cuarto, poner la ropa sucia en el cesto, recoger los platos, lavar los trastes, poner la mesa, barrer, pasar el trapo, sacudir, bañarse, cepillarse los dientes, etc.

Yo incluí el tema de hábitos para que se acostumbren a hacerlo por sí mismos. Además, hay puntos de concepto por ser obedientes, ayudar y tener buena actitud.

Recompensas
En segundo lugar, hay que establecer el sistema de recompensas. Pueden ser puntos, stickers, dinero, lo que te parezca conveniente y apropiado.
Cuando Joaquín tenía 2 añitos, le enseñé a guardar sus juguetes coleccionando estrellas doradas (las hice de papel aluminio). Cuando juntaba las 7 de la semana, podía elegir un premio: ir al parque, a los juegos, entre otras opciones.
Ahora que tiene 10 años –y desde hace un tiempo ya- estamos dándole dinero y aprovechamos también para enseñarle a administrarlo correctamente y ahorrar. Ania se sentiría feliz pegando stickers o ganando puntos, pero como al hermano le damos monedas, ella también quiere, así que las usamos para ese mismo propósito.

La motivación es fundamental
No solo por la recompensa que recibirán sino por cómo le presentas la propuesta. Puede ser con stickers para llenar en una cartulina, cartelitos imantados en la refri o canicas en un frasco. También sirve utilizar nombres rimbombantes (estrellas luminosas, stickers de la buena actitud, etc.), adjetivos tipo súper, mega o archi y, sobre todo, mucho entusiasmo.

Esta vez, nosotros hemos optado por los cartelitos imantados en la refri. Si tienes habilidad para las manualidades, de hecho puedes hacer algo más elaborado, pero si no, no hay problema, igual funciona muy bien.



Puntajes
Cada noche o cada semana puedes hacer el conteo de puntajes. En mi experiencia, recomiendo que el puntaje se acumule diariamente y el premio se entregue semanal, porque si dejamos pasar mucho tiempo pueden perder la motivación.
Puedes asignarle más puntaje a aquellas cosas que sabes que le cuestan más, así se sentirán más motivados a hacerlas.

De menos a más
La idea no es llenarlos de golpe con responsabilidades para que no sientan la pegada. En casa hemos empezado con aseo personal, tender la cama, poner la ropa sucia en el cesto y recoger los trastes que usan. Para ambos por igual. Luego  agregaré de a pocos guardar los juguetes, ordenar el cuarto, lavar los trastes, doblar la ropa, etc.
Al ir aumentando tareas paulatinamente, lo sentirán como más oportunidades de ganar más puntos, no como más trabajo por hacer. Ojo que mientras más pequeños son, menos tareas se les debe asignar.

Consecuencias
Cuando no quieren realizar una labor asignada, simplemente no gana el punto que le correspondería. Es importante dejarle sufrir la consecuencia y no regalarle el punto, si no, la próxima vez no se esforzará o tratará de hacer lo mismo.
Joaquín, por ejemplo, tiene un cartel de “leer”. Hoy en la mañana, cuando fui a la cocina, ese cartel estaba arriba, indicando que había cumplido. Le pregunté qué había leído y me dijo que un tutorial para hacer no sé qué en Minecraft. Obviamente le quité el punto. Al día siguiente quiso hacer lo mismo, le dije que no valía y después de un rato se puso a leer uno de sus libros.
A veces, mantener estas estrategias en el tiempo puede ser rutinario y hasta aburrido, pero de verdad funcionan. En casa las usamos desde que Joaquín tenía 2 añitos y las vamos variando cada cierto tiempo. Los resultados no solo los veo yo, hace un tiempo se quedó a dormir en casa de su mejor amigo y su mamá nos contó, gratamente sorprendida, que Joaquín tendió la cama y recogió los platos y los llevó a la cocina.


Aún si tienes ayuda en casa, creo que es importante enseñar a nuestros hijos que la casa es de todos y todos deben colaborar en cuidarla.