Mi hijo no puede hacerlo todo



A veces creemos que nuestros hijos pueden hacer todo en esta vida, y es normal. Solemos confundir la motivación con las barreras y es algo totalmente innecesario. Creemos, de alguna manera que nuestros hijos son capaces de vencer sus miedos, tener perseverancia y lograrlo todo. Y estoy segura de que mi hijo y los tuyos son capaces de mucho, pero no de todo.

El solo hecho de decirle “tú puedes” suena a un llamado muy motivador, un mensaje de la fe que tenemos en ellos y muchas veces pecamos en el entusiasmo y no nos detenemos a pensar que en realidad no puede todo.

Yo cometí muchas veces ese error, pero felizmente me hicieron ver cómo me estaba equivocando a tiempo. Mis palabras para Gabriel siempre eran esas “vamos, tú puedes hacerlo”, “confío en ti para hacerlo”, “yo sé que tú puedes”. Hablé con la psicóloga del nido, y me explicó que ese tipo de frases pueden provocar en el niño cierta frustración, porque nosotros como padres esperábamos mucho de él y por ello, él quería alcanzar aquello que nosotros esperábamos. Y realmente no me daba cuenta de que tal vez podría generar frustraciones en él más adelante.

Y es cierto, puedes estar leyendo esto y pensar que suena un poco mediocre, pero no lo es. Nuestros hijos son capaces de mucho pero como toda persona, y aún más siendo niños tienen límites. Y tanto tú, papá o mamá, como ellos mismos deben de saberlo. El “querer hacerlo” no es suficiente siempre, pero sí es una gran motivación. Nadie dice que dejes de motivarlos, tampoco vas a decirle claramente “no puedes”, porque también sería un error. Bien complicado, ¿no?

Puedes utilizar frases como “vuelve a intentarlo”, “con la práctica lo puedes lograr”, “si en algún momento necesitas ayuda, estoy aquí”. Y también lo estás motivando. Estás acompañándolo, dándole un mensaje de ánimo pero relajado, sin el estrés de la barrera que tiene que alcanzar.

Los niños son completamente diferentes y si tu hijo va al nido o tienes más de un bebe podrás darte cuenta. El desarrollo es distinto y cada quien crece a su ritmo. El peor de los errores es compararlos, porque definitivamente eso no lleva a nada bueno, al contrario, trae aún más frustraciones y resentimientos. Los niños tienen habilidades diferentes y van a destacar algunos más armando, o en el deporte, en la música, o en lo que más disfruten. Tu hijo probablemente se salga de la línea al pintar aún más tiempo que su compañerito, o patee más fuerte la pelota y meta gol mejor que cualquiera. Depende de cada uno.


Son niños, y están en una etapa de descubrimiento, de reconocimiento de su cuerpo y amor por lo que le gusta, no logramos nada forzando que alcancen lo que no pueden. Tal vez sea mejor reforzar lo que más disfrutan y felicitarlos por lo bien que lo hacen. Son niños, necesitan divertirse, jugar y disfrutar, no poder todo.