El retorno al trabajo



[Consejos cuando nos toca estar lejos de nuestros hijos]

Estas últimas semanas han sido un poco difíciles. Tuvimos una semana internadas por una gastroenteritis que se complicó y dos semanas dentro de la recuperación nos dio un brote de varicela a la princesa y ¡a mí!

De mas esta decir que nos tumbó a la cama unas buenas dos semanas y esta última semana ha sido la etapa final de la varicela y de constatación de daños (pronto hago un post sobre los cuidados que se pueden tener en estos casos).

Y la cereza en el helado, todo esto se mezcló con mi vuelta al trabajo.

Si, después de un año y 9 meses me tocó volver a ponerme tacos, sastre y cartera para ir a trabajar a una oficina.

La decisión no fue fácil, si hubiera podido quedarme con mi hija lo hubiera hecho. Pero también era consciente que mientras más pasaba el tiempo, más competitividad perdía en mi rubro de carrera. Así que cuando se me propuso la oferta, decidí aceptar y volver a un ritmo de oficina.

Creo que hablo por todas aquellas mamás que trabajan cuando digo que le proceso de adaptación es duro. Un sentimiento de culpa puede invadir a muchas, una sensación de regreso al mundo de adultos y alivio puede invadir a otras. Y sientas lo que sientas, los extrañas, te preocupas y esperas que estén bien.

Y es importante saber que no te hace mala madre sentir alivio de volver al trabajo así como tampoco quiere decir que no estás hecha para trabajar si sientes ganas de llorar cada vez que piensas en tu bebé. Tu trabajo se quedó ahí, con los colegas que dejaste, tú cambiaste y estás descubriendo sentimientos nuevos. Todas las emociones son normales, son humanas.

Sin embargo, más allá de los sentimientos que podemos tener, me gustaría orientar este post hacia las herramientas que tenemos para que la vuelta al trabajo sea manejable tanto para mamá como para bebé. Y es que, si, si se puede, pero como todo, necesitamos organización y comprensión.

Por el lado de la mamá
*Antes de volver al trabajo
Si das pecho, prepara un banco de leche. Lo ideal es tener un stock razonable de leche congelada que puedas llevar a la guardería o dejar en casa para que la pueda tomar tu bebé.
Puedes ir pensando también en como decorar tu espacio de trabajo y preparar una foto de tu bebé para llevar contigo. Evitará que te angusties mucho al ver su carita de rato en rato.

*Durante el trabajo
Busca información sobre tus beneficios.
Muchos países tienen leyes que protegen a la madre que se reincorpora a su área de trabajo. En el Perú existe una ley que permite tener un horario de lactancia (que des pecho o no a tu bebé). Este horario implica que la madre puede acomodar su horario de trabajo y reducirlo de una hora (al inicio o fin de la jornada) siempre y cuando el niño tenga menos de un año.
Además, el permiso por lactancia materna es diario y no puede ser remplazado por días de descanso posteriores, y tampoco puede ser compensado con pagos otorgados bajo la denominación de “bonos”, “asignaciones” y “sobretasas”.
En caso de parto múltiple, el permiso por lactancia materna se incrementa de una hora más al día. Es decir, de una a dos horas. Aunque en casos de parto múltiple, sean mellizos o trillizos, el beneficio es solo de una hora adicional, no importando el número de niños.

En mi caso, la princesa ya pasó del año pero yo sigo con la lactancia materna. Si bien no me retiro de mi trabajo una hora antes, me extraigo leche todos los días, en la mañana y en la tarde.
Desde mi primer día conversé con mi jefe y le expliqué que aun daba de lactar a mi hija. Me comprometí a que el hecho de ausentarme alrededor de media hora en la mañana y media hora en la tarde en el lactario no afectaría mi trabajo y me entendió sin problemas.

Todos los días, con la ayuda de un extractor eléctrico doble (yo uso el Medela city style que es pequeño y súper practico) logro sacar 100 ml o 3 onzas en aproximadamente 15 minutos. Si siento que puedo quedarme más tiempo, lo hago, pero mi tiempo mínimo es de 15 minutos.

Es muy importante la elección del sacaleches que se use y ser constante en su uso durante el periodo en que se está en el trabajo. De no serlo, el cuerpo irá interpretando que está produciendo mucha leche y la producción ira bajando. Es por esto que sacarse leche y seguir con esa estimulación ayudará a que se pueda continuar con la lactancia aun cuando se ha vuelto a un horario de oficina.

Un punto más que es importante sobre el sacaleches es verificar que este se adapte al pecho. Los embudos o boquillas vienen en muchos casos en varios tamaños y al no usar el indicado, la cantidad de leche extraída puede ser nula.


Cuando recién estuve analizando los diferentes tipos de sacaleches, opté por alquilar uno pequeño, eléctrico y doble. Sin embargo, su uso no me era práctico, el embudo me hacía doler y no lograba sacar mucha leche. Buscando encontré muy buenas referencias sobre la marca Medela y me animé a comprar el que ahora tengo (no estaba disponible en alquiler). Cuando lo usé por primera vez noté la gran diferencia.
Es por esto que una no debe confiarse, así como para todo, hay marcas que se adaptan más a una que a otra y lo ideal sería poder probarlos y al encontrar uno bueno considerar su compra como una inversión.
Muchos centros de trabajo tienen refrigeradoras disponibles. Ahí puedes guardar la leche extraída y sacarla para ponerla en un saco isotérmico en el trayecto a casa.



Por el lado del bebé
*Durante el trabajo
La princesa aun no va al nido, se queda en casa con los abuelos y su papá (que trabaja cuando puede desde casa). La transición en si ha sido algo fácil puesto que ya conoce a sus abuelos y se siente cómoda con ellos.

Mis papás conocen sus ritmos, saben arrullarla para dormir y juegan con ella encantados.

Aun así, mi hija suele llamarme y preguntar por mí (que es dentro de todo lo más lógico) y mi mamá le suele explicar que estoy trabajando y que pronto regreso a casa para verla. Acto seguido, vuelve a distraerse con sus juguetes y me espera.
En caso tu bebé vaya a una guardería o se quede con alguna nana, asegúrate de comenzar el proceso de adaptación un par de semanas antes. Es importante que tu bebé vea como interactúas con la persona que se va a quedar, que sienta que tienes confianza con esa persona para que él también pueda sentirse cómodo.

En caso sea alguien que se quede en casa, ir dejando que esa persona le cambie el pañal, lo haga dormir, le dé de comer (ojo que si das lactancia materna es mejor no estar ahí del todo para el bebé acepte el biberón, pero no te estreses sobre este punto, es bueno que sepa que mientras estas tu solo tendrá su teta) …todo esto de a pocos para que la persona también vaya conociendo a tu bebé y sepa interpretar sus señales de sueño, hambre, aburrimiento, etc.

En caso se quede en una guardería, puedes ir llevándolo una hora primero, luego dos, luego tres, hasta que se logre una jornada completa. Al principio estando tú presente, luego dejándolo solo y siempre explicando al personal la personalidad de tu bebé. Sé que puede ser algo difícil pero siempre pregunta en la guardería si tienen un periodo de transición para los niños y en que consiste para saber que te puedes sentir cómoda dejando a tu bebé allí.

*Después del trabajo
Las primeras semanas la princesa venía a recogerme al trabajo con mis papás. Era como mostrarle donde estaba mamá de lunes a viernes.
La lactancia me ha servido mucho a mí para poder seguir fortaleciendo el sentimiento de apego entre las dos. Apenas me ve le doy pecho y podemos quedarnos tranquilamente una hora pegaditas. Ella me mira, yo la miro, me sonríe y así nos relajamos juntas después de haber estado en el trabajo.

Y aquí viene la comprensión de la que hablaba en un inicio. Regresar al trabajo cuando se ha estado con tu bebé las 24 horas al día es un cambio fuerte. Tal vez, para quienes tengan ya bebés mayores, el niño ya juega solo y tiene tiempos de “independencia” más largos cuando de pronto volvemos a la oficina y al regresar no entendemos porque se nos pega tanto si ha estado todo el día tranquilo y con otras personas.

Y es que nos extrañan. Somos su mundo entero y de pronto entienden que solo nos tienen para ellos un tiempo limitado y ya no todo el día.

Entonces hay que tener paciencia y entender que serán tu chicle apenas pases el umbral de tu puerta.
La dinámica que tengo actualmente con la princesa está basada en la lactancia y el colecho. Regreso de trabajar y tenemos una sesión de 40min aproximadamente (para aprovechar y descansar yo también, suelo echarme en la cama con ella). Tengo la sensación de estar llenando una especia de tanque de cariño. Cuando ya está satisfecha y llenó su “tanque”, me deja y se va a jugar, a comer, a ver dibujos o cualquier actividad, a veces me lleva con ella, a veces se va sola.

En las noches dormimos con ella, entonces la tengo pegadita a mí hasta el día siguiente que voy a trabajar. Cuando siente en las mañanas que no estoy se pega a su papá y sigue durmiendo calientita y acurrucada.

La teta y el colecho son mi manera de seguir mostrándole que estoy ahí para ella a pesar de no poder acompañarla durante el día. Sin embargo, en otros hogares la dinámica es distinta. En caso no des pecho y no desees probar el colecho toca encontrar que herramientas funcionan para ti y tu bebé que te permitan “llenar el tanque” y que sus necesidades afectivas estén satisfechas.

Principalmente el truco es más que nada estar ahí para ellos. Saber que los platos sucios, las cuentas, la limpieza pueden esperar un par de horitas después de llegar a casa mientras te pones al día con tu bebé.

Ahora bien, debemos ser conscientes que habrá llanto (tuyo y de tu bebé), que habrán días o semanas que ni se inmuta cuando te despides, como días que llora y no te quiere soltar. Todo es normal y debemos intentar de explicar en los días difíciles que volveremos en la tarde, que los volveremos a llenar de besos y abrazos y que todo va a estar bien.

***NOTA***
Si estás leyendo esto y estás preparándote para ir a trabajar, te mando un abrazo GRANDE. No es fácil. Si te hace sentir al menos un poco mejor, ten presente que hay muchas, muchas mamás por ahí que te entienden y empatizan contigo. Respira hondo. Si se puede.