Ayuda en casa



Hace aproximadamente un año, escribí para el blog un post llamado "No quiero un hijo machista”, en donde contaba experiencias que me habían pasado con Gabriel y los muchos tabús que tuve que enfrentar sobre gustos para niños y para niñas. Muchas veces se cree que existen cosas determinadas para las niñas y solamente para ellas, y viceversa.

Han pasado los años y las cosas han cambiado. Nuestra mentalidad, la forma de ver la crianza y el futuro que queremos para nuestros hijos han logrado en muchas personas que busquen lo mejor para sus hijos y no queden atrapados en estereotipos establecidos sin ningún sentido.

Antes se creía que tan solo la mujer podía cocinar, lavar, ver a los hijos y hacer las cosas de las casa. Y bueno, lamentablemente aún quedan personas que piensan de esa manera, y que los hombres no pueden (o deben) encargarse de eso. Sigo pensando que el hombre y la mujer están en la misma capacidad de hacer las cosas sin importar el género.

En casa, es importante que nuestros hijos puedan crecer sabiendo que pueden ayudar dentro de sus posibilidades y compartir roles con mamá, papá, la abuela y las personas que lo rodean. Gabriel, a sus tres años y tres meses, tiene cada vez más tareas adecuadas para su edad y contribuye en las labores del hogar, de su cuidado personal y de sus cosas. Aquí te dejo una lista, que tal vez pueda ayudarte para que tu peque empiece a colaborar.

1.       Llevar su plato y vaso a la cocina: Es una tarea y a la vez una manera de agradecer por el almuerzo o la cena. Recomiendo que al comienzo vayas caminando a su lado para cualquier percance. A nosotros nos ayudó servirle primero en platos de plástico que pesan menos y más fáciles de manejar.
2.       Sacarse/Ponerse la ropa: Esto es algo que Gabriel recién empezó a hacer con mejor habilidad. La ropa flojita como la pijama o los calzoncillos son lo primero. Poco a poco y con tu ayuda podrán con los cierres, los botones y todo su outfit.
3.       Poner su ropa sucia en la cesta: Esto es algo que puede volverse un juego si te las ingenias. Puedes poner una distancia y hacer que enceste su ropa haciendo una bolita.
4.       Limpiar lo que ensució: Si son cosas sencillas, el niño puede manejar un trapito con tu ayuda y limpiar el agua o líquido que derramó. Esas cosas pasan CASI siempre. Enséñale dónde está el trapo y empezará a ir solo cuando algo le suceda.
5.       Ordenar sus juguetes: No solo después de jugar. Con Gabriel separamos por cajas cada cierto tiempo según el tipo de juguete (claro que todo termina revuelto en poco tiempo), pero es una forma también de que tu hijo/a escoja lo que ya no usa, para poder donarlo o regalárselo a un primito.
6.       Limpiar sus juguetes: Esto puede hacerlo en la misma ducha mientras juega y “los baña”. Y también en un cañito a su alcance.
7.       Poner la mesa: Claro que tenemos que tener cuidado con los cubiertos y no pretender que pongan bien, en la posición correcta. Pero sí pueden ayudarnos con esta tarea de a pocos y nombrando dónde se va a sentar cada miembro de la familia.
8.       Lavar sus crocs: Gabriel recién ha empezado a lavarlas en el cañito de la lavandería con una escobilla y agua. Son unos zapatos fáciles de lavar y son algo que usan tanto que se les enseña también a cuidar sus cosas.

9.       Preparar cosas sencillas: A muchos niños les encanta ayudar en la cocina. Ya sea haciendo postres, o preparando una limonada, nuestros hijos pueden también sentirse involucrados. Con cositas sencillas como mezclar con cuchara, o echar el azúcar ya nos están ayudando. Y se siente súper bien el almuerzo probar la limonada y decirle: ¡te quedó riquísima! Y ver su carita de felicidad J

Las cosas son tan simples y pueden volverse divertidas para un niño de su edad si te las ingenias, que van formando hábitos y entienden de manera natural el significado de la responsabilidad. Además, es una manera de contribuir con todos en la casa y que ellos también valoren y compartan más con nosotros. Si bien son tareas simples, los niños siempre necesitan de nuestra ayuda y compañía para guiarlos, sacarlos de duda y felicitarlos.

¡Me cuentan que otras tareas hacen con sus hijos!