Scones de calabaza y cranberries


Para entonarnos un poquito con las fechas, hoy les traigo unos scones ideales para comerlos a la hora del té o del café.

Estos scones están hechos con puré de calabaza y para darles un toque festivo les puse cranberries deshidratados, los cuales pueden conseguir en cualquier supermercado.

Lo que me gusta de los cranberries es que les dan un toque acidito a los scones, además de darles un toque de color más allá del anaranjado que se obtiene por el uso del puré de calabaza y el huevo de corral.

En octubre, que es cuando aparecen las calabazas, siempre trato de comprar una de buen tamaño, hacer puré con ella y luego congelar en porciones de 1 taza, así tengo puré por bastante tiempo y lo puedo usar en distintas recetas por un buen tiempo, como en esta.

Pero si no tienen puré de calabaza, entonces pueden usar puré de camote o puré de zapallo loche. No les recomiendo usar puré de zapallo macre (el que usamos para hacer locro) porque tiene más contenido de agua y su color no es tan intenso.

En cuanto a la harina, se usa harina común, pero también pueden usar harina integral, o mitad y mitad. He hecho varias veces scones usando parte de harina integral y han quedado muy bien.

Ahora bien, a diferencia de otros scones, estos quedan bien contundentes, quedan más como un queque de miga fuerte, lo cual los hace perfectos para untarlos con mermelada o con mantequilla. Claro que pueden comerse sin nada, así me los como yo, me encantan.

Estos scones no son muy dulces, tienen el punto justo de azúcar, por lo tanto para servir se les puede  espolvorear azúcar en polvo, pero si quieren que sean más dulces, entonces pueden glasearlos cuando ya estén fríos y solo esperan a que se sequen para poder servirlos.

Vamos con la receta.
SCONES DE CALABAZA Y CRANBERRIES

Ingredientes
2 tazas de harina sin preparar
1 cucharada de polvo de hornear
½ cucharadita de sal
½ cucharadita de canela en polvo
½ cucharadita de nuez moscada en polvo
¼ cucharadita de clavo de olor en polvo
¼ cucharadita de jengibre (kion) en polvo
6 cucharadas de panela
1 taza de cranberries deshidratados
90 gr. de mantequilla muy fría y cortada en cubos
1 huevo de corral
½ taza de puré de calabaza (o de camote)

Preparación:
Precalentar el horno en 425°F/220°C.
Forrar una placa para horno con papel manteca o silpat.
En un tazón cernir la harina junto con el polvo de hornear, sal, canela, nuez moscada, clavo y jengibre, agregar la panela y mezclar.
Agregar la mantequilla y con la ayuda de un tenedor o un par de cuchillos cortar los trozos de mantequilla y mezclarlos con los ingredientes secos de modo que quede como un arenado, parecerá como avena.
Agregar los cranberries deshidratados y mezclar.
En el tazón pequeño mezclar el huevo con el puré de calabaza, agregar a los ingredientes secos y mezclar solo hasta ver que los ingredientes secos han absorbido la humedad. No hay que amasar, la masa queda como grumosa.
Poner la masa sobre la mesa enharinada y con las manos presionar la masa para hacer un disco de unos 18 centímetros de diámetro. Si la masa se pega a las manos, espolvorear un poco de harina sobre la masa.
Con un cuchillo cortar en 8 triángulos. Si prefieren, pueden usar un cortador de pastas y la masa sobrante se puede volver a juntar, siempre cuidando de no trabajarla mucho.
Colocar los scones en la placa para horno y hornear por 16 minutos, hasta que doren.
Retirar del horno y transferir a una rejilla para que enfríen totalmente.

Receta adaptada del blog Brown Eyed Baker.