La guardería, su primera gripe y el efecto Vinifán



Con mi “vuelta al cole”, llegó también el inicio de Mucita en la guardería. Tan pequeña ella, ¡a sus 12 semanas y ya yendo “al nido”! -como le decimos en broma. Confieso haber llorado un par de semanas antes: “PERO ESTÁ TAN CHIQUITAAAA!” Confieso haber odiado tener que vivir en el extranjero y no tener cerca a una abuela/tía/tía abuela en quien confiar. ¡Confieso haber deseado poder renunciar! Pero luego de conocer a las chicas de la guardería y viendo al resto de niños, algunos también chiquitos, me dio cierta confianza. Y así llegamos el primer día: con sus botellas de leche materna, un par de mudas de ropa y un cuaderno en blanco que es ahora el diario de Mucita en donde escribimos su día: cuándo comió, cuándo durmió, con qué jugó, qué le gustó.

Pero también nos trajimos algo ese primer día. O quizá el segundo, pero definitivamente esa misma semana: su primera gripe.



¡¡¡Qué impotencia, mamis!!! ¿¡Cuánto moco puede caber en tan pequeño cuerpecito!?

“Que es normal”, “que es sólo una gripe”, “que en promedio, los niños agarran 8 gripes al año” (¡!) “Que está construyendo sus defensas”.

Ya, ya, padres expertos, fríos y sin corazón… ¡PERO MI PEQUEÑA ES MUY PEQUEÑA! Y así, me vieron llorar, abrazarla y llenarla de besos. Le limpié el vómito con mi ropa, le limpié los moquitos (tantos moquitos), y le cambiamos (tantas veces) de ropa (pero tantas).


Y aprendimos en carne viva eso que nos habían dicho antes, y yo había decidido no creer (pensando “si yo nunca me enfermo y le estoy dando mi súper leche, la mantendré sanita”): durante los dos primeros años, se van a enfermar todo el tiempo, Y ESO ES BUENO, porque construyen sus defensas. JODER.

Y algo más aprendimos, pero de esto se olvidaron mencionar en sus charlas de papás sabelotodo (estoy bromeando amigos, los quiero mucho): EL EFECTO VINIFAN.

Misma gripe usando Mucita, después Papito, después Mamita. Misma gripe ¡JAY!

Y por eso, hoy es lunes y escribo esto de casa, luego de que me devolvieron de la oficina apenas escucharon mi (ausencia de) voz. ¡JAY!