¡Hola Hola!


Después de 32 días lejos de casa y estar desconectada totalmente-sin celular ni tablet- ¡por fin abrazaré a mi familia hoy! Estoy en el aeropuerto esperando mi vuelo a la felicidad, hoy ha sido el día más largo que he tenido desde que he llegado a este lugar.

Nunca se me pasó por la mente hacer una carrera militar y menos hacerlo en un país donde no nací. Estar en la US Army ha superado mis expectativas, lo escogí porque me pareció la mejor opción para poder sacar mi licencia de dentista  pero ahora me emociona el reto de pasar todos los exámenes, pues déjenme decirles que no es nada fácil. Me llena de orgullo seguir aprendiendo a mis 35 años cosas nuevas, mucha disciplina y a vivir los  valores de mi institución.

Así es, no es nada fácil estar de 4am a 9pm a merced de nuestros entrenadores, pero ¿saben qué?, aún así, pienso que ser una mamá full time-como fue mi caso- es aún más difícil. El ejercicio militar lo vas aprendiendo y una vez que lo haces es cuestión de rutina. El ejercicio de ser mamá va cambiando día a día, según las necesidades de nuestros bebes, y hay momentos de mucho estrés donde nos preocupamos y preguntamos cómo ser una mejor mamá y si acaso lo estamos haciendo bien, y peor cuando nos enfermamos, no podemos tomarnos el día por enfermedad o alguna lesión, simplemente tenemos que seguir adelante. Así que siéntete muy orgullosa de ser madre, si puedes con eso, puedes con todo: Universidad, trabajo, ser una buena esposa e hija… ¡Tenlo por seguro!

Pues bien, ya se imaginarán que no todos mis sentimientos son acerca de emoción y satisfacción, y aquí viene la parte del sacrificio. Dejar a mi familia ha sido muy, muy duro. Y supe siempre que sería así, sin embargo me dije a mi misma que no me dejaría vencer por esta nostalgia para estar enfocada en graduarme, pero fue inevitable sentir este dolor en el corazón por más que me concentraba y batallaba por no derramar ninguna lágrima (sabía que si empezaba no pararía), y no faltó alguien por ahí que me aseveraba: “Seguro extrañas mucho a tus mellizos”, y yo, enmudecida con el corazón temblando, trataba de pasar la saliva y desatar el nudo en la garganta para poder decir simplemente:”Si, muchísimo”.

No  podría hacerlo si no tuviera el esposo que tengo, yo creo que incluso él  es más cuidadoso que yo en su seguridad, que no podrá cocinarles algo delicioso o ser precisamente un estilista de moda para ellos, pero es lo de menos, se que están siendo amados y ahora además con mi madre en casa un mes más, me siento tranquila. No puedo evitar pensar cómo será mi encuentro con ellos, ¿correrán hacia mí en el aeropuerto, ¿me dirán mamá?, ¿me abrazarán?... Estaré con ellos dos semanas para luego alejarme nuevamente un par de meses más, pero ya no quiero pensar en eso, solo quiero disfrutar cada minuto  desde hoy.


Todo sueño exige sacrificios y no importa la edad que tengas, el camino que hayas recorrido o los títulos obtenidos. Si tienes que empezar de cero pues hazlo, cumplir nuestros  sueños es nuestra obligación así como también es importante disfrutar del camino que tenemos para conseguirlo sin descuidar el objetivo principal de esta vida: Ser felices. No vivas una vida mediocre, empéñate a ser mejor cada día en lo que te propongas, serás un inspiración para tus hijos y tu familia. Muchos besos y abrazos y que en estas fiestas la unión familiar sea lo que prevalezca en tu hogar. ¡Cómo los he extrañado! ¡Besos, besos, besos!