Mamá sin brújula

foto: www.idet.org.mx

Cuando yo no era mamá solía ser tan CUADRICULADA.  Era muy freak control, tenía principios de TOC, vivía orgullosa de mi excelente memoria, me burlaba y juzgaba a los demás por ser tan desorganizados. Y si alguna vez pensaba ser madre, decía que sería la madre más freak control de este mundo. Nada se me escaparía. Mis hijos no gritarían y ya sabrían muchas cosas que los demás niños no saben. Sería Margaret Thatcher. Algún día me lo agradecerían.

Imagínense que todo lo que les cuento se encuentra en un papel. Ahora arrúguenlo, pisotéenlo, y tírenlo a la basura.

Mi vida después de hijos no es lo que alguna vez solía querer. Mis prioridades cambiaron. Ya no funciona nada de eso para mí. No estoy criando un robot sino un niño… y ahora serán dos.
Sin embargo, por más que mi vida haya cambiado para bien (digo yo) hay 5 cosas que detesto hacer pero las hago sin querer queriendo. Bien dijo el pediatra: Cuando se tiene niños, NADA ESTA ESCRITO CON SANGRE.

Estas son esas 5 punzantes cosas que detesto hacer:

No responder correos con la velocidad que quiero
Me aloca tener un mail sin leer. Verlo ahí todo negrito, latiendo, diciéndome: léeme.  Me aloca. Pero no tengo tiempo para responder con la velocidad que quisieran y quisiera. Hago mi mejor esfuerzo. No siempre digo gracias a los correos que me envían o no respondo de la forma más apropiada por el apuro.

Olvidarme de todo
Antes mi memoria era mi súperpoder. Me entrenaron para eso. Mi carrera me lo exigía. Me reía de la gente sin memoria. Me reía de mi esposo. Ahora tengo una libretita, un google calendar, me mando correos (¡qué triste!), una agenda y mi celular.

Ser impuntual
Mi papá como buen militar siempre me decía: Si te citan a las 10, tú llegas a las 9:55am. Mejor llegar antes que después. Y así fui siempre. FUI. Tiempo pasado. Ahora tengo que ponerme mil alarmas, sacar mi “fua” interior y hacer mis cosas como posesa.
Flash queda como una zapatilla a mi costado. Y detesto estar con la hora encima. No me gusta hacer las cosas apuradas o con media hora de retraso.

No ser detallista
Mi mamá era la reina del DIY y era super detallista. Cuando me mandaba mi almuerzo, me lo envolvía en mi individual de cuadritos, me ponía mis tenedores favoritos, me enviaba mi salerito, mi pimentero de pollitos. Yo me decía: Así seré cuando sea mamá. PUES NO ES CIERTO. A las justas meto todo a la lonchera. Pongo cosas extras POR SI ACASO. Siempre me olvido de los individuales.

No concluyo con las cosas
Tengo una lista del tamaño de la lista de papa Noel de cosas por hacer. Van desde limpiar mi cocina como si no hubiese un mañana hasta terminar de ver mi serie favorita en Netflix. Cuando hago una, aparecen 5. Mi psicóloga me dice que no me presione tanto, una cosa a la vez, pero siento que si no comienzo ahora a los 80 años recién podré hacer videos para mi canal de youtube. #queexagerada


¡Oh, maternidad! A veces me levantó y digo: yo debería estar haciendo #yolo o #livinglavidaloca. Pero NO. Tengo un hogar. Tengo lo que en verdad siempre quise: UN HOGAR.