La amistad [cuando eres mamá]



Ha pasado más de un año desde que regresé a Lima y pensé, antes de partir, que volvería a reencontrarme y volver a salir con esos amigos que dejé: los del barrio, del colegio y la universidad.

Pero no, no fue así. Desde que soy mamá mis noches cambiaron, mis salidas cambiaron.

Fui muy inocente al pensar que volvería a ver a todos los amigos que dejé en mi adolescencia ahora que ya soy mamá. Y es que ya no me llama la atención salir a bailar a una discoteca, o encontrarme con amigos en un bar a media noche.

Mis salidas ahora son en horario "matinée" y si salgo de noche regreso cual cenicienta para hacer dormir a mi hija que me espera pacientemente [no, ella no duerme durante la noche sin mí y, aunque pueda ser esclavo para muchos, a mí no me molesta].

Me doy cuenta que estoy en una etapa diferente y en la cual es difícil seguirle el ritmo a los amigos "sin hijos" y es aún más difícil cruzar agendas con los amigos "con hijos".

Sin embargo, esta nueva etapa me ha traído también nuevos amigos, o "mamigas", como dicen algunas. Finalmente, mi estilo de crianza y mi hija misma, me han llevado a conocer mujeres maravillosas con quien compartir experiencias, consejos, y desahogos.

Sé que en algún momento podré volver a juntarme con todos esos amigos de años atrás y seré también capaz de hablar de otra cosa que de lo mucho que amo y extraño a mi hija cuando no estoy con ella, o de sus avances, o hasta de lo que ha comido [a veces me pregunto de que hablaba antes de ser mamá pues ya muchos temas no son tan relevantes como "tu vivencia"].

Hoy por hoy, me lo tomo con calma. Disfruto de las nuevas amistades y de las antiguas que se dan un tiempo para verme a mi, para ver a mi familia, para ver a mi hija y conversar... en medio de mil juguetes, con interrupciones por cambios de pañal o por sueño.

La maternidad trae consigo muchas sorpresas, una de ellas puede ser el sentirse sola de pronto.

Hay que disfrutar de todo lo bueno y todo lo nuevo que viene en esta aventura y no dudar en buscar esas "mamigas" que se convierten en una red de apoyo y contención.

Los ritmos cambian eso es seguro, pero el equilibrio vuelve con el tiempo y los amigos de toda la vida vuelven también.




CONVERSACIÓN

2 comentarios:

  1. Es verdad. Me he distanciado de mis amigos sin hijos, y claro, ahora la beba es chiquita entonces es aún más difícil. Pero creo también que como mamás, también queremos tener esas "mamiguitas", es como una nueva conexión que yo he sentido desde que estaba embarazada.

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  2. Es mi caso. Sin querer pasa, pues las responsabilidades son mayores a las de antes.
    Mi Gianella tiene 1 año y 13 días y no me atrevería a dejarla con alguien que no fuese su padre o yo(jajaja). Pasamos mucho tiempo juntas porque papa trabaja casi todo el día, y yo me encargo de verla y de atenderla a tiempo completo :). A veces quiero salir a divertirme, ir a fiestas con mis amigas de la universidad pero me acuerdo siempre que tengo a una pequeña por la cual siempre me voy a desvelar todas las noches necesarias porque se encentre bien. <3 Te amo Gianella. Y besos a tu hijito Esteban. Vamos que si puede ;).

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