Confesiones de una panzona - Parte I



Ha llegado el momento de confesarme. Han pasado casi 9 meses desde que quedé embarazada y desde el momento que vi esa prueba de embarazo, muchos sentimientos vinieron a mí y me abrumaron.

Primero, sentí una inmensa alegría por tener la oportunidad de convertirme en mamá una vez más. Segundo fue "OMG! Voy a ser madre se 2!" Comencé  a sentir terror! 

De por sí, me parece un  sueño que hoy sea madre de una pequeña, pero de dos? Pues me parece realmente increíble. 

Yo entré a esta aventura por la maternidad llena de pensamientos positivos y muchas ganas de criar con amor y respeto a mi bebé,  ahora que van a ser dos, quiero recordar las cosas básicas que hice para mantener mi sanidad mental mientras era esposa, madre, ama de casa y trabajadora de medio tiempo. 

Yo sé que cada bebé es diferente y nuestra segunda bebé  vendrá con habilidades maravillosas al igual que su hermana.

Peso eso no es lo que más me asusta de todo esto. Honestamente, no dejo de pensar si voy a poder dedicarles el tiempo que cada una se merece. Quiero que ambas sientan que las amo muchísimo y no sientan que las estoy dejando de lado por atender a la otra.

Naya es más grande y de hecho es más consciente de muchas cosas. Hasta a veces me dice "mírame mami" mientras intenta alguna acrobacia o me muestra que ya puede sacarse la casaca sin ayuda.

¿Voy a poder mantener ese equilibrio?  ¿Voy a poder evitar que se sientan comparadas? Yo soy hija mayor y definitivamente recuerdo que a mis cortos 3 años, familia y extraños iban directamente a ver a mi hermana porque era más pequeña y hasta hacían bromas de mal gusto en los que nos comparaban  y me hacían  sentir menos. #cruel

Eso estoy tratando de evitar desde ya. Cuando me dicen que la segunda bebé va a ser "la reinita" yo los detengo y les pongo en claro que mis dos hijas son igual de especiales y ambas son importantes. Pero qué tanto control voy a tener sobre lo que ellas van a estar expuestas y por cuánto tiempo?

Falta muy poco para mi segunda pequeña nazca. Desde ya me preocupa si mis suegros van a poder venir a ayudarme mientras yo estoy en el hospital, si las condiciones climáticas  van a ser favorables para que ellos puedan llegar con bien. 

Mi esposo y yo coordinamos con amigos para que puedan cuidar a Naya por unas horas. Lo que más quiero evitar es que ella sienta que su rutina y su tranquilidad no se han roto por la llegada de su hermana y por lo tanto, no quiero que se sienta desplazada. 

Mamis, la siguiente semana les tengo una confesión más. Por favor mándenme ánimos y sus consejos.


 Hasta la próxima!