Todos los días son rosados


La vida no es rosa pero cuando se trata de cáncer no podemos pensarlo dos veces.

Mi vida, como muchas otras vidas, está marcada por el cáncer. Tengo un “romance” con esta enfermedad. He pensado de todo: desde maldita enfermedad que se volvió mi sombra hasta Dios sabe porque me la puso en el camino.

Mis bisabuelas paterna y materna murieron luchando contra esta enfermedad. Mi tía materna también. Y mi mamá murió dándolo todo contra ella.

Es posible que también lo padezca.

No sé cuándo. No sé si realmente sucederá. No sé. Esta enfermedad no te avisa con bombos y platillos. Solo llega. Pero podemos prevenirla.

Es nuestra labor.

Sabíaa que al menos un tercio de todos los casos de cáncer pueden prevenirse. La prevención constituye la estrategia a largo plazo más costo-eficaz para el control del cáncer.

¿Cómo lo prevenimos?
-          No fumes.
-          Haz ejercicio.
-          Cambia tu alimentación.
-          Evita la obesidad y el sobrepeso.
-          Consume bajas cantidades de alcohol.
-          Evita trabajos riesgosos (exposición en el ambiente laboral)
-          Hazte un chequeo anual completo.

Puede decirse que el cáncer se ha llevado grandes partes de mi pero me ha dejado algo: experiencia en su lucha.

Luchemos contra esta enfermedad. Luchemos en nombre de todas estas personas que lo batallaron y lo batallan. Luchemos por nosotros mismos.

Besos,