¿Quieres una buena mascota? Infórmate bien



¿A quién no le gustan las mascotas? Bueno, hay gente… Pero, creo que a muchos nos encantan y suele ser la tendencia que cuando a los papás les gustan las mascotas a los hijos también. Y este es mi caso. A mí, a mi esposo y a mis hijos nos encantan los animalitos y este año por su cumpleaños número 6 mi hijo pidió una mascota. ¿Por qué no? Pensé.  

Un perro, ni hablar. Ya tenemos una y es súper territorial y además son harta chamba. Mi hermana y mi cuñada vinieron con la novedad de un micro pig, mini pig, tiny pig o como lo quieran llamar. Me pareció interesante pues, contrario a la creencia popular, los chanchos son súper limpios y cariñosos. Decidí investigar sobre este animalito y descubrí que NO existe una raza de cerdos miniatura. Los mini-pigs NO existen. Los cerdos se demoran mucho tiempo en alcanzar su tamaño final, eso es lo que pasa. El micro-pig quedó descartado.

Luego, un día paseando entramos a una tienda de mascotas y vimos un erizo. Según la persona encargada eran animales tranquilos, fáciles de mantener y que podían ser domesticados. La pensé. También vendían ranas albinas bebés que nos encantaron y así, sin pensarlo dos veces las compré. Compré 3 una para cada uno de mis hijos. Nos dijeron que comían comida para peces y un poquito de carne molida. El agua de la pecera (con filtro) se cambia una vez al mes.

Perfecto pensé. Excelentes mascotas. Están en su pecera y cuidados mínimos. Pregunté por el erizo y ya estaba vendido. Al poco tiempo me llamaron con un erizo para mí. La dudé, pues yo pregunté por el erizo más por curiosidad que otra cosa. Al cabo de un par de días y varias llamadas del vendedor fui a la tienda y terminé comprándolo. Me dio recomendaciones muy básicas. Así, que apenas llegué a mi casa me puse a averiguar.

Y me di con la sorpresa que estos animalitos no eran nada fáciles. Para empezar son animales nocturnos (duermen TODO el día). Con lo que hay pocas horas para que los niños los vean despiertos. Además, deben de comer de TODAS maneras insectos y no cualquier insecto del jardín porque los pueden matar (por los pesticidas que tienen) sino unos de criadero. Casi imposibles de conseguir en Lima. Además, el clima húmedo y frío del invierno limeño los trae muertos con problemas de piel. Dios pensé, en que me metí.

Pasaron los días y mi hijo me preguntaba cuándo es que el erizo lo iba a querer. Lo mismo me preguntaba yo pues, la nuestra (sí hembra) era súper arisca. Es cierto que luego de un tiempo se acostumbran a sus humanos. Pero, a mí me vendieron una eriza de 6 meses que resulta que ya era adulta y no quería saber nada de nosotros. Era lo más huraño que hay.

Como yo había leído que en su hábitat natural los erizos recorren un promedio de 80 kms al día, y me fue imposible conseguir una rueda apropiada para erizos, decidí dejarla suelta para que pueda caminar libremente. ¡ERROR! Los pies de estos animalitos son súper sensibles, es común que pierdan alguna de sus patas traseras. La mía enredó sus patitas traseras con unos pelos y el daño fue irreparable.

Desesperada llamé a un veterinario.  Vino a la casa a revisar a todas mis mascotas y me di con la sorpresa que mis ranas albinas son carnívoras. Sí, CAR-NI-VORAS. Así que la comida para peces no es suficiente (yo las veía medio flacas) y debo darles carne cruda y jamás debo poner un pez en su pecera, al menos que sea para que se lo coman. Luego, me enteré de lo peor: no se debe dejar a los erizos sueltos pues cualquier hilo/pelo suelto puede dañar sus patitas permanentemente. Lamentablemente con mi eriza la historia terminó mal, con dos patas gangrenadas fue imposible salvarla.

Mi historia termina con un final triste y una gran lección aprendida. Siempre, siempre hay que informarse un montón antes de adquirir cualquier mascota y siempre comprarlas (sobre todo cuando son animales exóticos) de criadores expertos, pues en las tiendas muchas veces no saben/no dicen los cuidados necesarios. Investigué al micro-pig, investigué a mi perro. Pero, no sé porque no lo hice con mis otras mascotas. Me dejé llevar por un impulso.


Lección aprendida. Todavía tengo mis ranas que están creciendo bien y por supuesto, mi perra que es un miembro más de la familia. Por ahora, no más animales en esta casa y cuando vengan, será con previa investigación de por medio.