Guiando a tus pequeños a superar la muerte de seres queridos



La muerte de un ser querido, es un proceso natural y doloroso que todos atravesamos en algún momento de nuestras vidas.  Sabemos que, es sano llorar, expresar nuestros sentimientos y despedirnos en rituales como los velorios o entierros, porque sólo así, podremos superar la muerte de nuestros seres queridos y seguir adelante. 

Sin embargo,  por proteger a nuestros pequeños y evitarles una pena, podríamos pensar que es mejor no explicarles qué sucede cuando alguien muere, y por lo tanto, no dejarlos llorar con nosotros, ni despedirse.  ¿Te imaginas cómo los confundiríamos?  Sin una explicación, ellos no entenderían qué pasa, no sabrían por qué la persona amada desapareció, pudiendo imaginarse que se olvidó de ellos, se molesto, o incluso, al no entender de donde viene tanta pena podrían angustiarse aún más.  Mi pequeño, vivió hace poco la muerte de su bisabuela y quisiera compartir contigo consejos que nos ayudaron a superar este proceso.

Consejos para ayudar a los niños a afrontar la muerte de un ser querido:
- Explícales qué es la muerte de manera tranquila y abierta, respondiendo cualquier pregunta o inquietud, puesto que es algo tan natural, que figura hasta en cuentos infantiles.  Es importante transmitirles nuestras creencias espirituales y religiosas; así como, considerar la edad del niño para brindarles la explicación.  A continuación, explico cómo los niños conceptualizan la muerte según su edad:
·      Hasta los 5 años:  entienden la muerte como algo temporal, como ocurre en los dibujos animados.  Una forma de explicarles la muerte es diciéndoles que el cuerpo de la persona no funciona por algún accidente o enfermedad.  Hay que evitar decirles que están durmiendo porque podríamos ocasionar miedos innecesarios hacia el sueño.
·      Entre los 6 y 9 años:  comienzan a darse cuenta de que la muerte es algo definitivo y que todos moriremos.  Este es un buen momento para transmitirles nuestras creencias espirituales y religiosas sobre el más allá.
·      A partir de los 10 años de edad:  comprenden que la muerte es irreversible y la representan con algún símbolo como una cruz o una calavera.
- Busca que expresen sus propios sentimientos.  Puedes pedirles que hagan un dibujo o que te dicten una carta de despedida.  Así, sabrás qué es lo que piensan y podrás ayudarlos en lo que necesiten.  Puede sorprenderte lo que ellos imaginan, hay niños que se sienten culpables porque no volverán a ver a la persona muerta y otros niños, que piensan que el fallecido se llevará a alguien; como fue el caso de mi hijo, quien pensó que su bis-abuelita se llevaría a su perrito y estaba preocupado.
- Si la persona se encuentra enferma, puedes prepararlo e incluso decirle que se despida.
- Puedes realizar un ritual de despedida.  En caso decidas no llevarlos al velorio, puedes inflar un globo con helio y decirle que se lo enviarán al ser querido como despedida o dejar pasar un tiempo para llevarlos al cementerio para llevarle flores y despedirse del ser querido.
- Háblale sobre la persona, recordándola con cariño y alegría.  Por ejemplo:  yo le cuento a mi pequeño anécdotas sobre mi abuela y le agradezco a Dios porque vivió casi 100 años.
Como padres, tenemos la oportunidad de acompañarlos y enseñarles cómo superar las pérdidas que seguirán experimentando a lo largo de sus vidas; así, ellos mismos sabrán cómo salir adelante ante cualquier futura adversidad.