Curando el mal de ojo



Cuando mi hijo tenía un año, nos fuimos una semana al trabajo de mi esposo. Una noche, de pronto, el bebé no podía dormir y empezó a llorar muy fuerte y no dejó de hacerlo hasta la mañana siguiente, cuando recién se calmó. Así pasó 2 noches seguidas, no sabíamos por qué era, nunca nos había pasado. Al tercer día, una de las personas que trabajaba con César, nos comentó que podría ser mal de ojo, susto o energía negativa y que si queríamos le podía pasar el huevo, que ella sabía cómo hacerlo.

Yo nunca lo había hecho y sinceramente, creía que esas cosas no funcionaban. Pero como estaba a 4 mil metros de altura, lejos de mi familia, el bebé ya llevaba 2 noches llorando angustiado, acepté, lo peor que podría pasar es que siguiera llorando.

Esa noche, le pasaron el huevo, tardaron como 5 minutos y una vez que todo terminó, mi hijo se quedó profundamente dormido hasta el día siguiente. Salió tan cargado ese huevo cuando lo reventaron, que me dijeron que al día siguiente necesitaría otra  pasada y así fue. A la noche siguiente volvimos a hacerlo y el huevo terminó de botar los restos de energía, digamos, pesada.

Para nosotros fue una sorpresa que funcionara, yo no podía entenderlo, me parecía increíble que el sólo hecho de pasarle el huevo pudiera limpiar y tranquilizar a mi hijo de esa manera. Hace poco, una noche,  después de más de dos años. Luciano empezó a llorar nuevamente, de la nada, mientras dormía, no eran llantos de dolor sino de pesar, se le notaba ansioso y principalmente asustado.

Cuando despertó empezó a patearnos y a gritar, me asusté, lo abracé  y trataba de calmarlo pero no podía, me puse a llorar con el de la desesperación y en ese momento me acordé de ¡el huevo! Pero eran más de las 11 de la noche ¿Dónde encontraría alguien que supiera pasarle el huevo a esa hora? Traté de recordar cómo se lo habían pasado la primera vez, mientras buscaba en internet algo que me sirviera de guía y me animé a pasárselo yo misma.

El resultado fue, nuevamente increíble, en medio de la pasada de huevo, mi hijo se quedó profundamente dormido hasta el día siguiente, calmado y tranquilo. Una vez que reventé el huevo, tenía la yema como cocida y burbujas que salían hacia arriba. Según la interpretación que vi en internet, era energía negativa. Recordé que ese día nos habíamos juntado con algunas personas que no conocíamos y pensé que tal vez, eso podía ser.

A nosotros nos funcionó mucho. Le comenté a mi mamá y me dijo que ella en algún momento le pasó el huevo a mi hermano también y que el resultado fue el mismo. Hoy les quiero contar cómo hice, por si en algún momento, de desesperación, se animan a hacerlo.

1.       El huevo tiene que estar fresco (no de la refrigeradora, sino a tiempo).
2.       Pasan el huevo de la cabeza a los pies, rezando el Padre Nuestro, haciendo la señal de la cruz.
3.       Es importante pasarlo bien por la cabeza, las palmas de las manos y de los pies.
4.       Una vez que terminan de pasarlo, inmediatamente deben romper el huevo en un vaso con agua, echarle un poco de sal y vaciarlo por el inodoro.


Para interpretar los resultados, les copio la información que yo encontré en internet:
1.       Si salen muchas burbujas rodeando la yema o brotan hacia la parte de arriba, es el aire, lo que pasa es que la carga de energía negativa de demasiada y el niño puede estar muy cansado, sin fuerzas para hacer las cosas, incluso hay quien manifiesta dolores de cabeza, de cuerpo o mareos.
2.       Una especie de manto cubre la yema, esto pasa cuando alguien constantemente lo está molestando, el huevo jala todo lo malo que le están haciendo.
3.       Cuando el niño tiene mal de ojo, el huevo se pone turbio, hay muchos picos y muchas burbujas.
4.       Si tiene dolores de cabeza o malestares en todo el cuerpo, es muy común que haciendo una limpia con huevo desaparezcan, esto pasa debido a las energías negativas (las propias y las que jalan) se acumulan y no tienen manera de salir.
5.       Cuando la yema parece cocida, está caliente y queda muy blanca la clara; es símbolo de que hay energías negativas moviéndose en el ambiente y debes limpiarlas.
6.       Telarañas, son muestra de envidia.
7.       Si el huevo se revienta cuando lo estás pasando no es de preocuparse, es que hace mucho las energías negativas rondan, toma otro huevo y vuelve a empezar, el otro lo tiras sin quebrarlo.

Espero que les sirva, me comentan si ya lo han hecho.

¡Un beso!


Las fuentes que utilicé ese día, son: