¿Cómo mantengo el romance con bebés en casa?



Recuerdo cuando nació mi hijo mayor y contraté como nana, a una señora mayor que había cuidado a 20 niños.  Estábamos viendo a mi recién nacido, cuando me dijo: "Ahora que ya nació su bebé, tiene que cuidar al Señor como si él fuese otro hijo.  Ellos necesitan tiempo, cuando quieran salgan y yo cuido al bebé."  Francamente, me pareció una exagerada y encima, metiche.  Sin embargo, habló con experiencia y debí hacerle caso.  Resulta, que durante los primeros meses, es totalmente normal que las parejas se vean afectadas.  La mamá y el bebé crean una constelación mágica, donde se comprenden sin siquiera hablarse; mientras que el papá parece un satélite dando vueltas, esperando la oportunidad para ser "parte de."  Todo esto sucede, con ambos padres cansados y aburridos por la monotonía.

Muchas parejas se alejan y separan durante este período, por esto, te aconsejo con el corazón en la mano, que tú sí sigas el consejo que me dio esta señora mayor.  Sin importar la edad que tengan tus hijos, siempre será importante que le brindes tiempo a tu pareja; recuerda que, él no sólo te ayudará a criar a tus hijos, él es tu compañero para toda la vida.  Ahora, no te preocupes, verás como pronto tus hijos también pasarán tiempo exclusivamente con él y tú tendrás más tiempo para ti misma.  Mientras tanto, quiero compartirte algunos consejos para que cuides tu relación, mientras sobrevives a esta caótica etapa.

Consejos para cuidar tu relación mientras crías bebés:

Mantén siempre la comunicación con tu pareja.  Sé que es difícil, pero nunca dejes aquellos espacios para conversar, busca que te cuente cómo se siente, qué le gustaría hacer y vean juntos la manera de solucionar los problemas.  Exprésale cómo te sientes, procurando que no lo tome como queja, sino que te vea como una mujer asumiendo nuevos roles y buscando lo mejor para su familia.  Por ejemplo, puedes decirle:  "Es una bendición tener hijos, pero me cuesta mucho XXXX y desearía XXX, ¿qué me recomiendas?"  

Recuerda que es transitorio.  Un bebé recién nacido es como una mudanza, trae muchos cambios, pero poco a poco todo se ordena y la tranquilidad regresa.

No dejes de mostrarle cariño, en ocasiones basta con un beso, una caricia o un "gracias".  Si te es difícil encontrar momentos para ser cariñosa, escríbele algo romántico que sientas como: "adoro cuando todo acaba y puedo regresar a dormir contigo" o "extraño mucho nuestras escapadas románticas."  Puedes escribírselas por mail o hacerle una carta escrita.

Recuerda, son un equipo.  No estás sola y probablemente haya algo en lo que él desee contribuir.  Por ejemplo:  Cuando comencé a dar de lactar, mi pequeño se desesperaba tanto por seguir lactando que se llenaba de aire y no podía sacarle sus chanchitos porque olía mi leche.  Así que, mi esposo era el encargado oficial de sacarle sus chanchitos y me lo regresaba tranquilo para seguir lactando.

Bríndale una rutina al bebé.  Así, se acostumbrará a comer, dormir y jugar en su horario, y ustedes podrán planificar tiempo para conversar, salir y recuperar el romanticismo.

Mantén la calma.  Seguro habrán momentos en que quieras mandar a todos al diablo, pero debes recordar que agredir a tu pareja, sólo traerá resentimientos.  En caso, pierdas la compostura, un "disculpa amor" y admitir que estuviste mal, es necesario.

Invítalo a una cita.  Puedes encontrar a algún familiar de confianza que cuide a tu bebé por unas horas para que ustedes puedan salir a cenar, al cine o sencillamente a caminar, verás como regresan renovados.  Si no encuentras a nadie, puedes esperar a que el pequeño se duerma para que enciendas algunas velas, coloques música romántica, bailen o cenen juntos.

Salgan a pasear todos durante el fin de semana.  Prepara tu maletín y algún destino donde puedan ir juntos en familia.  Así, cambiarán de aires y se relajarán.

Recuerda, la base de la familia es la pareja, cuida tu relación para que tus hijos crezcan viendo como sus papás se aman y todos en casa serán más felices.