La cigüeña trae a los bebés …


¿Cómo le hablamos a nuestros hijos sobre la sexualidad?

Tengo un hijo hombrecito y aunque aún está chiquito, de solo pensar en todo lo que se viene para contarle, realmente me da cosa … pero he ahí el arte ser papás!
Yo soy una persona que habla: coso, cosito, pis, “ahí” (para referirme hacia alguna parte del cuerpo a la que me da roche llamar por su nombre), etc ... de hecho mis amigas me hacen bullying! pero bueno, la naturaleza y la vida me eligieron como mamá, así que desde ya ando entrenando con Mati para que ame su cuerpo, lo cuide, respete el tema y poco a poco me tocará contarle eso que me contaron casi a los 14 años jajajaja. Muchos de los padres cometemos un error al pensar que nuestros hijos aún son muy pequeños para hablar sobre sexualidad, ese vacío que dejamos al no tocar el tema nunca, será llenado por ellos o por sabe dios quien pero probablemente con otro significado, no el verdadero o no de la mejor manera.
Hace unos años recuerdo haber ido a comprar con mi ahijadita y ella en plena tienda miró un maniquí y me contó exactamente todas sus partes, si … con toooodas las letras del abecedario. Yo estaba petrificada, roja, acalorada … yo estaba mal! Recuerdo haberle preguntado a su mami, eyy tiene 4 años, eso le enseñan ahora? Y me dijo: Si, y es lo más normal del mundo. Eso marcó todo! El mundo había cambiado … y este mundo que le toca a nuestros hijos donde hay más información que antes, es totalmente distinto al de barbies y kens en el que vivimos.
Y es que hablar de sexualidad con nuestros hijos no tiene por qué ser rochoso, está muy relacionado al tema de respeto por uno mismo y por los demás, el cuidado de uno mismo. Somos su mejor fuente de información! así nos pongamos rojos o rojísisisimos (como yo en esa tienda jaja).
Que nadie nos quite el derecho de ser los primeros en contarles de estos temas a nuestros hijos, que no sean ni el nido ni el cole ni el amiguito quien nos gane. La familia enseña las primeras cosas de la vida, mamá y papá, mama o papá. Hablarles seguros, sinceros y claros es nuestra mejor manera de cuidarlos. Cómo hablarles? Pues depende de cada uno, es difícil, pero cada uno encontrará en su estilo propio la mejor manera de hacerlo.


Foto: el digital 19