¿Quieres que tus hijos lean?

 

Obligar a nuestros hijos a leer es una de las peores cosas que podemos hacer. Se le pierde el gusto a una actividad muy, pero muy importante en su educación y formación personal. El hábito de la lectura se cultiva con inteligencia, creatividad, amor y trabajo, sobre todo ahora que vivimos en el reino de lo audiovisual –sin que me parezca esto negativo, cada cual tiene lo suyo–,

Comenzar a motivar a los peques tendría que empezar desde pocos meses de nacido. ¿Tan chiquitos? Sí. Los bebés nacen con muchísimas neuronas ávidas de hacer sinapsis, de unirse, y eso solo se logra a través de la estimulación sensorial –que es la primera forma de conocer–. Es decir, antes de año de vida, mostrar bits (carteles) de imágenes y palabras es en realidad un 2x1: se estimula la inteligencia y a la vez, se crea en el niño una aproximación a la lectura que luego tendrá sus frutos.

Mi Cris tiene 2 años y ama los cuentos, sobre todo los que tienen mucho texto –sin ser novelas, claro–. A veces me da cosa que no entienda lo que uno le lee y busco sinónimos para las palabras que considero difíciles, sin embargo, en realidad esto es un error. Si la palabra es complicada, hay que explicarla e igual decirla, ¿por qué limitar su capacidad de adquirir vocabulario? Algo así me pasa con mi esposo, que es español. Me dice que no le quiere hablar “en español” porque no entendería, pero hemos decidido que él diga “calcetín” y yo “media”, por ejemplo, para estimular su lenguaje. En serio que aunque son chiquitines, los niños, un buen día, te sorprenden no solo repitiendo lo que les enseñaste, sino lo que relacionaron con otras experiencias. Es alucinante.


No te cortes a la hora de motivar a tu hijo a leer. Si haces que la experiencia sea grata –haciendo un “rincón de la lectura” en la casa, consiguiéndole buenas historias, invitándolo a leer cuando está más dispuesto y no cansado–, la tarea será menos agobiante. Hasta el domingo está la Feria del Libro abierta, puedes aprovechar, aunque en los supermercados también hay cosas muy interesantes.