Queque de Vainilla


Para las fiestas de julio mi esposo y yo aprovechamos ambos en pedir vacaciones para poder pasar los días en familia, ningún plan especial, simplemente descansar y salir a pasear con los chicos.

Unos días nos fuimos a La Cantuta, otros los pasamos en casa y también aprovechamos una invitación de unos amigos para pasar unos días en la playa. Lo sé, es invierno, pero los días no están tan fríos y la verdad es que desconectarse de la ciudad es lo máximo.
Pues bien, aprovechando la invitación de estos amigos pensé que sería buena idea llevar un queque para compartirlo esos días con ellos.

Para no complicarme la vida con los chicos y sus gustos por lo simple, decidí hacer un queque de vainilla. A veces mientras más sencillo es un queque mejor aceptación tiene por parte de los chicos, ya saben, de vainilla, o de chocolate, o máximo de naranja. Por lo menos mis hijos son así, nada de cositas extrañas y mucho menos cositas de colores.
Así que las ganas por llevar un Bundt Cake de Blueberries, que para ser sinceros, fue mi primera elección se esfumó tan rápido como llegó. Y la verdad es que acababa de hacer uno de Chocolate, así que mejor era hacer un cambio.

La receta que les traigo hoy, si bien es un queque de vainilla, lo que tiene de especial es que no es con esencia de vainilla, es con vainilla de verdad, sí, con vaina de vainilla. Mi hermana me regaló unas que una amiga le había traído de no sé donde. Como mi hermana no se mete mucho a la cocina, entonces me las regaló. Pero ustedes las pueden conseguir en el Mercado de Surquillo.

Sí, pueden hacer esta receta con esencia de vainilla, pero debo confesarles que el sabor es otra cosa, así que si logran conseguir la vainilla, mi recomendación es que la usen, y cuando prueben el queque, entonces me comprenderán.  
Vamos con la receta.


QUEQUE DE VAINILLA

Ingredientes
200 gr. de mantequilla
¾ taza de azúcar
¼ taza de panela (o azúcar rubia)
2 huevos
1 yema
1 ⅔ tazas de harina
2 cucharaditas de polvo de hornear
¼ cucharadita de sal
1 vaina de vainilla
½ taza de buttermilk (*)

Preparación:
Precalentar el horno en 350°F/180°C.
Engrasar y enharinar un molde con tubo en el  centro o engrasar con grasa en spray.
En un tazón cernir la harina junto con el polvo de hornear y la sal y reservar.
En el tazón de la batidora, batir la mantequilla con la panela y el azúcar hasta que la mezcla quede muy cremosa.
Agregar los huevos y la yema, uno por uno, batiendo bien después de cada adición.
Raspar los bordes y el fondo del tazón con la espátula y batir hasta lograr una mezcla homogénea y esponjosa. Si la masa se corta, agregar una cucharada de la harina y batir.
Cortar la vaina de vainilla a lo largo, con ayuda de un cuchillo retirar la semillas y agregarlas al batido.
Reducir la velocidad al mínimo y agregar los ingredientes secos en 2 tandas intercalando con el buttermilk, mezclar solo hasta integrar.
Volcar la masa dentro del molde, emparejar la superficie y dar unos suaves golpes contra la mesa para eliminar las burbujas y la masa quede bien repartida en el molde.
Hornear por 45 a 55 minutos, hasta que al introducir un probador, este salga limpio.
Retirar del horno, dejar entibiar por 10 minutos y luego desmoldar sobre una rejilla.

(*) Para hacer el buttermilk, colocar en la taza de medir ½ cucharada de vinagre blanco o de jugo de limón y luego completar la ½ taza con leche. Remover y dejar reposar 10 minutos.

Receta adaptada del libro El Rincón de Bea – Apasiónate por la repostería, de Bea Roque.