OHANA

Ohana es familia en Hawaiano.



Los momentos familiares a veces se dan todos los días. A veces no nos damos cuenta de lo especial que son esos momentos, son efímeros si nos ponemos a pensar. A veces olvidamos que cada miembro de nuestra familia es mágico y que valen un montón. A veces damos por sentado lo que sentimos por ellos y nunca se los decimos. 
A veces los momentos familiares son parte de la rutina del día a día como por ejemplo desayunar todos juntos o ir a la casa de los abuelos todos los domingos. A veces esas rutinas hacen que olvidemos que esas personas que nos rodean y que nos quieren tanto están ahí para nosotros pero no estarán ahí para siempre. 
No esperemos a estar lejos o a no tenerlos para disfrutar plenamente de esos momentos familiares que tenemos. No dejemos de decir lo que sentimos porque pensamos que es estúpido o peor aún... que es obvio.
Todos necesitamos saber lo que nuestra familia siente por nosotros y también todos tenemos mucho para decir y expresar ese amor que sentimos por nuestros padres, hermanos, primos, tíos, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos! 

A veces lo que una familia necesita para dar un paso a expresar todo eso que siente por el otro y que lo tiene bien guardadito es tener una sesión de fotos familiar. Ustedes pensarán "¿Qué? ¿de qué está hablando?" Pero van a ver que si! Aquí les cuento la mágica experiencia que tuve con una simple pero profunda y hermosa sesión de fotos con mi familia. 
Muchas veces esperamos que haya algún acontecimiento especial para que todos se junten y armen una sesión de fotos. Así que eso pasó en mi familia. Decidimos hacer una sesión de fotos como despedida. Todos estábamos nerviosos porque uno se imagina que te harán posar y tendrás que "actuar" y "fingir" posiciones y sonrisas PERO no fue así. La mágia de Rosita y su esposo al tomarnos las fotos hicieron que la sesión sea genuina. Ellos nos dieron la confianza de abrirnos y de demostrar todo ese amor que cada uno de nosotros sentimos por cada uno de nosotros. 
La sesión se pasó rapidísimo y fue un momento súper divertido donde todos compartimos un mismo fin y donde todos nos mostramos tal y como somos. Rosita pudo captar momentos únicos que quedarán para siempre. Y yo creo que esos momentos no hubieran salido de esa forma tan natural y linda si no hubiéramos realizado esa sesión de fotos.