Mi querida nana… con uniforme


"El traje no busca tanto decirnos quiénes son aquellos que lo usan, sino lo contrario, decirnos quiénes no son. Especialmente decirnos que no son parte de esas familias..."  José Luis Ugarte

En los últimos años, la trabajadora del hogar en el Perú, y es en esta categoría donde se encuentra la nana, ha ganado muchos derechos. Algunos de ellos son acerca del sueldo a percibir y la cantidad máxima de horas que puede trabajar a la semana. Además, si no lo sabías, hay un Decreto Supremo donde se prohíbe la "exigencia" de usar uniforme: "No se puede condicionar al empleador del hogar a usar uniforme, mandil, delantal o cualquier otra vestimenta identificatoria en espacios o establecimientos públicos como parques, playas, restaurantes, hoteles, locales comerciales, clubes sociales y similares." Vulnerar este decreto se le considera un acto de discriminación.

Pero  en nuestro país esta ley, como la mayoría de leyes contra la discriminación, se queda en el papel. Pues he visto a muchas nanas uniformadas paseando a niños por los parques, clubes y centros comerciales de Lima y dudo que sea una decisión personal de la trabajadora, pues no existe un sentimiento de orgullo por llevar ese atuendo a menos que haya estudiado en la escuela inglesa Norlanda College, donde se entrena para ser una nana profesional, lo cual si es el caso, en estos momentos estarían trabajando con la realeza europea y no en la Lima la gris.

Comencé a percatarme que alrededor de mi mundo virtual también veía en el fondo de muchas fotos y videos (de cumpleañitos especialmente) a nanas corriendo atrás de sus niños, adivinen cómo supe que eran estas trabajadoras… exacto, estaban usando el uniforme. Y es cuando me surgieron varias preguntas: ¿se sentirán cómodas con el uniforme? ¿serán ellas las que prefieren usarlo? ¿O con el afán de obtener el trabajo lo aceptaron sin manifestar su incomodidad? o peor, ¿es quizá una exigencia que le ha hecho la familia para tomar el trabajo?

Las personas que prefieren que sus nanas usen uniforme refieren que lo hacen por una cuestión de orden, limpieza y formalidad. Que no se trata de presumir un estatus, para ellos es algo normal y en algunos casos es una costumbre que ha pasado de generación a generación. Además, porqué tanto problema, es un uniforme como cualquier otro, un mozo lleva uniforme, el que trabaja en Mc Donalds lleva uniforme, el que trabaja en un banco lleva uniforme... ¿entonces?  ya no busquemos cinco pies al gato y no seamos acomplejados, ¡la nana también puede llevar el uniforme!

Para ser claros, el uso del uniforme sirve para identificar a la persona, para que puedas llamar al mozo a que te atienda, para que te dirijas hacer la orden de tu hamburguesa, o para reconocer al trabajador del banco. Pero una nana, ¿para que se pondría uniforme? Acaso para que otras personas sepan que es la nana, y...la verdad no le veo sentido a no ser que la propia trabajadora sea quien desee llevarlo, lo cual son solo unos pocos casos.
En nuestro país, así como la mayoría de vecinos latinoamericanos, algunas personas continúan con esta costumbre heredada de nuestra colonia donde estigmatizar a los sirvientes era una práctica de las familias pudientes e importantes para reafirmar su estatus. Pero felizmente países desarrollados ya han superado estos traumas discriminatorios y  la nana tiene todos los derechos laborales garantizados (que hay otros problemas de discriminación con inmigrantes ilegales lo hay), existe un respeto por ellas como cualquier otro trabajo, en la mayoría son jóvenes y trabajan por algunas horas a la semana, es rarísimo ver a una uniformada por las calles o en lugares de esparcimiento y casi imposible encontrar a una nana cama adentro, al menos que contrates a una estudiante universitaria de otro país (au pair), en ese caso pagarás un poco más y tienes que cruzar los dedos para que sea alguien con iniciativa pues generalmente no tienen experiencia.

Reflexiona y no te cierres a este tema por una cuestión de comodidad. Si bien hoy en día tener una nana es más una necesidad que un lujo, pues es una de las formas en que las mujeres podemos insertarnos al mercado laboral, paguémosles lo justo y cumplamos con todos sus derechos. No justifiques el uso del uniforme repitiéndote la frase “es como de la familia”, es injusto para ellas recibir “cariño” y depender de la buena voluntad aceptando condiciones y peticiones pues no tienen el PODER de decirte que no. Al margen de si la estimas o no a la persona que cuida tu bebe, al preguntarle si le incomoda usar el uniforme dentro o fuera de casa, dale la confianza suficiente para obtener una respuesta sincera de su parte, pues podría negarse al pensar que está en riesgo su trabajo. Está en nuestras manos darles condiciones de trabajo decentes y dignas para acabar con este tipo de discriminación que tanto daño sigue haciendo a nuestro país.