Logros versus Temores


Como parte de nuestras vidas en este planeta llamado tierra, vamos a vivir diferentes experiencias, unas muy buenas y otras no tanto, y a todos nos va a tocar tarde o temprano vivirlas, son cosas que no podemos evitar, solo hay que esperar con paciencia y listos para enfrentarlas de la mejor forma posible.


Parte de estas experiencias sucederán en el momento en que evolucionamos y nos convertimos en padres, es en ese instante cuando nuestra vida da un giro radical, recibimos un fuerte sacudón y volvemos de nacer mejorados pero no tan preparados como esperamos y nos cuesta mucho amoldarnos a nuestra nueva vida, me refiero a la de padres. Es en ese momento cuando empezamos a analizar todo mucho mejor y a mayor detalle, en parte por la experiencia o simplemente mediante el típico ensayo-error.


Parte de nuestro desarrollo como padres, involucra tomar decisiones muy difíciles, complejas, complicadas y hasta muy extrañas, y no estoy hablando de la marca de pañales que tenemos que comprar, sino de decisiones más trascendentales como por ejemplo, cuando es bueno empezar a llevar a nuestro hijo(a) al nido por primera vez, o si el pediatra que nos está ayudando estará en lo correcto o no, o si es bueno darle formula complementaria a nuestro hijo(a), o decidir cuándo es el mejor momento de volver a trabajar y dejar a nuestro hijo(a) en casa a cargo de alguien más, y acá estoy solamente mencionando algunas cosas, hay muchas muchas más, incluso, cada familia tiene sus propios temas, ningún hijo es igual a otro, ningún padre es igual a otro. En resumidas cuentas todas son decisiones en torno al nuevo miembro de nuestra familia, sobre todo dirigido hacia su salud y su bienestar, pero toda decisión a este nivel viene con una carga de nervios y/o de tristeza, dependiendo de qué tan buena sea el apego entre los padres y los hijos.


Todos debemos afrontar estas decisiones, a mí me ha pasado, con mi esposa conversamos de lo que consideramos las mejores opciones, y por eso recomiendo que si se toman en familia es mucho mejor. Y ya dejando de lado lo complicado que puede ser elegir o decidirnos, lo que obtenemos a mediano o largo plazo es lo mejor del mundo, los premios obtenidos por nosotros como padres es como sacarse la lotería, esos logros que nuestros hijos consiguen durante toda su vida nos llenan de algarabía y de orgullo, nos llena de buena vibra y estamos atentos a lo que a continuación hará, pero eso sí, si en caso nos equivocamos, no hay que desesperarse, esos errores nos servirá para mejorar, porque a veces nosotros también metemos la pata y hay que saber cómo arreglarlo para salir adelante.


Yo creo y considero que este tipo de decisiones son efectivamente difíciles y creo que lo son más aun para las mujeres que para nosotros los hombres, supongo que el apego y la lactancia son los puntos más fuertes sobre este tema, sobre todo porque las mamás son las que pasan más tiempo en casa con los hijos mientras son muy pequeños. Creo que los hombres somos un poco más sueltos de huesos, pero eso no quiere decir que no nos importe, supongo que nosotros enfocamos las cosas desde otra perspectiva.


Lo que sí puedo afirmar es que a la larga las alegrías serán muchas y cada una será tan digna de celebrar como las otras, no es que yo tenga una gran experiencia en este aspecto pero hasta ahora mi hija me ha llenado de tantas alegrías que necesitaría mucho papel para poder escribirlas todas, con mencionar que nosotros celebramos desde que abrió sus ojos y nos miro por primera vez, la primera vez que la cargue, cuando empezó a balbucear, a gatear, a caminar, al decir su primera palabra, y un sinnúmero de cosas más.

Los temores son pasajeros, los logros son duraderos, espérenlos y lo verán por ustedes mismos.