Cuando es difícil concebir


Mark Zuckerberg, el creador de facebook , acaba de anunciar que él y su esposa serán padres de una niña, pero además de esta linda noticia, nos cuenta lo tan difícil que ha sido para ellos poder concebir,  y que  incluso tuvieron tres pérdidas. Lo que él busca es compartirlo y dar esperanza a aquellos que están pasando por la misma situación.

Y si pues, es verdad que muchas personas lo viven en silencio, y es en este momento que necesitamos escuchar otras experiencias para poder fortalecernos y no renunciar a nuestros sueños. No poder concebir por razones médicas daña el corazón.  Pero nada puede matar esta ilusión, ni siquiera el dinero, pues podemos gastar el dinero que tengamos o el que no.

Es por eso que estoy escribiendo estas líneas para decirte que tienes el derecho a soñar.  Piensa que es una etapa y ten paciencia. Visualízate como madre y nunca renuncies a tu gran sueño como le pasó a nuestra “amiga anónima” que nos comparte su experiencia para que te llenes de esperanza:

“Hola te cuento que con mi marido estuvimos 7 años esperando a quedar, los primeros años sin desesperación ya que éramos jóvenes y no había apuro, después surgió que yo tenía endometriosis y que eso iba a complicarme la posibilidad de embarazarme, entonces me operé. Al año nuevamente tenía endometriosis y más grave decidí volver a operarme y ya diciendo esta es la última, basta!!. Ese mismo año encaramos los análisis necesarios y temas burocráticos para que nos autorizaran el tratamiento FIV(Fertilización in vitro), por suerte la ley ya estaba vigente en Pcia de Buenos Aires, no así a nivel nacional. Los embriones eran de excelente calidad y estábamos más que ilusionados y el resultado fue negativo. Fue un golpe durísimo a nivel personal y a nivel de pareja. Tan golpeados quedamos que tardamos 3 años en volver a hacer otro tratamiento. Yo sentía que tenía que estar muy fuerte emocionalmente para volver a enfrentar este proceso, que es tan arduo. En el medio probé con medicina china, acupuntura, cambié mi alimentación (ya que antes comía mal y salteaba comidas), me conecté más con mi ser espiritual, etc. Volvimos a hacer un tratamiento FIV, esta vez lo sentí más invasivo a nivel hormonal que la vez anterior, nuevamente los embriones eran de excelente calidad pero no quedé. Lo positivo era que había quedado 4 embriones congelados esperándonos. Dejamos pasar unos meses para tomar fuerzas, recomponernos y volvimos al ruedo con los trámites con la prepaga. La tercera tendría que ser la vencida, eso dicen al menos. Ya no había estimulación hormonal, eso lo hacía mucho más llevadero y menos invasivo. Este vez decidí dejar de trabajar desde el momento que me transfirieran los embriones, dejé de ir a la facultad y me hice reiki todos los días. Meditaba, de daba baños de inmersión, prendía velas y le pedía al Universo que me acompañe en este deseo tan fuerte de ser mamá. Pensaba en mi útero como el nidito de contención para mi bebe/s, su hogar, y prometía darles todo el amor y cuidado del mundo. A los 15 días me hacía el análisis de sangre beta cuantitativo y daba un resultado increíble que auguraba mellizos. A las semanas la primera eco (después de una pérdida y luego hematoma) confirmaba que había dos sacos gestacionales. A las 16 semanas de gestación confirmaban que una nena y un nene se estaban formando en mi panza. La alegría y emoción se multiplicaban. Hoy estoy de 19 semanas y estamos felices con mi marido, cuidándome mucho, trabajando menos, bajo 8 mil cambios y le doy el lugar prioritario que tiene esto, en este momento de mi vida, dejé atrás las corridas de un trabajo a otro, cursar 5 materias y salir de acá para allá. Por eso para mí, uno no está solo en manos de la ciencia, está en manos de uno mismo. Porque los bebes llegan en el momento que quieren llegar, ellos lo eligen. Ellos nos eligen. Estoy convencida. Nunca bajé los brazos y creí que no iba a lograrlo. He pasado por momentos de mucha tristeza y decepción, sobre todo cada vez que una amiga o conocida me daba la noticia de su embarazo. Pero a pesar de eso siempre soñé (literalmente) que mi panza iba a crecer y que iba a ser mamá. Lo de mellizos es un plus de alegría!! . En caso de que mis bebes nazcan bien y esté todo ok, donaré los dos embriones que han quedado pero lo haría de forma anónima, no podría dárselos a una pareja y después no saber qué ha pasado. Prefiero que la clínica de fertilidad se encargue de eso.”