Al baño de mujeres ¡NO voy más!


5 reglas y un Bono para estar más tranquila cuando tu hijo crece (snif) y ya no quiere ir al baño contigo.

Mi hijo de casi 6 años ha decidido que no va a volver a pisar un baño de mujeres en su vida. Ahora que sabe leer y tiene conciencia absoluta de su cuerpo, es un recatado y pudoroso niño que ni muerto quiere entrar conmigo al baño de mujeres. Comprendo su incomodidad y la aplaudo. El único problema es que hay lugares en los que quiera o no, tiene que entrar acompañado al baño. Cuando hay un hombre de confianza disponible no hay problema, pero cuando no lo hay (la mayoría de las veces) pues no le queda otra que entrar  conmigo o con la nana.  
Conversé con las mamás de varios de sus amiguitos del salón y muchos están en las mismas. Les pregunté por datos y técnicas de lo que hacían en estos casos y elaboré una lista con 5 reglas básicas sobre cuándo, dónde y cómo puede ir o no ir sólo al baño. Me he asegurado que las tenga claras (pues estas reglas, por su propia seguridad, son inflexibles) y con esto también me he evitado muchos dramas y llantos innecesarios.  Estoy segura que a muchas neuro-madres (como yo) les va a parecer muy útiles.
  1. Establecer los sitios en los que nunca jamás (hasta que cumpla 11-12) podrá entrar solo al baño y dejarlo bien en claro. Para mí son los siguientes: sitios públicos y masivos como centros comerciales, cines (les tengo terror), eventos (circos, conciertos, teatros, y similares), el parque de las leyendas y cualquier otro que yo juzgue pertinente.
  2. Hacerle saber de antemano que estamos yendo a un sitio público en el que NO podrá ir al baño de hombres solo. (Esto me ha ahorrado un montón de peleas).
  3. En los sitios a los que puede ir solo como restaurantes, locales pequeños y similares primero yo doy una mirada rápida al baño y lo dejo entrar.
  4. Lo espero en la puerta y cuento en voz alta. Algunas veces, cuando veo que entra gente, le digo que me hable. Que cuente hasta 10 o que responda mis preguntas. De esta manera me aseguro que está todo ok.
  5. Dentro del baño está terminantemente prohibido hablar con alguien. No importa si es joven o viejo, alto o chato o lo conoce de alguna parte. Prohibido hablar con alguien.
  6. Bonus: Si estamos con un grupo de amiguitos pueden entrar en grupo al baño. Igual, yo (o alguna otra mamá) nos aseguramos que lleguen al baño bien y un adulto responsable espera en la puerta.

Ahora que las pongo por escrito me doy cuenta que soy recontra neurótica. Pero, la verdad con tantas noticias terribles que se ven todos los días prefiero pecar de precavida.  Y es cierto, no todos los que van al baño son unos pervertidos pero, basta con que haya uno. Sólo uno es suficiente y no me la pienso jugar. No con mi hijo.