Mi primer año como Mamá Bloguera


Cuando decidí crear mi blog, hace poco más de un año...cómo pasa el tiempo!, me encantaba la idea de poder compartir tantas cosas que a uno le pasan cuando te conviertes en mamá, escribir posts sobre mis experiencias, algunos consejos y tips, sobre todas las cosas lindas, así como los momentos caóticos, los bajones, tantas emociones encontradas, y todo ese amor que experimentamos por nuestros hijos y claro que ese sigue siendo mi propósito y lo disfruto mucho, pero no contaba con que esa sería sólo una parte de lo que convertirse en blogger significa, así es mamis, la verdad es que este bello mundo de los blogósfera tiene sus bemoles,  pues manejar un sitio y una página en facebook es más que sólo escribir y eso lo he venido a descubrir en el ínterin. Este año ha sido toda una experiencia, he aprendido un montón de este mundo de mamás blogueras, un mundo que me aporta muchísimo, y siento que no soy la misma mamá que empezó hace un año con el blog y decir que llegué al año es de por sí todo un logro y es que ser mamá y además bloguera no es nada fácil.

Pero como les decía, hay cosas que a simple vista no se ven que he venido a descubrir y otras cosas que he aprendido en mi primer año como mamá bloguera y aquí se las comparto:
  •   Si eres bloguera tienes que bloguear, cuando recién empecé  y tenía escritos tan sólo dos posts aún me daba un poco de roche decir que era mamá bloguera, sentía que tenía que ganármelo con esfuerzo jeje y es que pienso que una bloguera hace justamente eso bloguear, no es sólo crear tu cuenta en blogger o crear una página en facebook y ya, requiere dedicación, constancia, escribir tus propios posts y me di cuenta que tenía que tomarlo en serio aunque a veces cuesta.
  •  Ser organizada, esa es mi constante lucha, ser organizada con mis horarios, porque además de escribir, tener un blog y una página en una red “social” significa compartir a diario con tus seguidores, responder sus comentarios, sus dudas (esta es una de mis partes favoritas) además de ir escribiendo el post de la semana, buscar información útil para tu página, promocionar, etc, etc, todo eso toma tiempo, algo que a nadie le sobra, menos a una mamá. Por eso ponerme horarios es súper importante pues no es la idea vivir absorta con el celular ya que eso puede afectar el tiempo que le dedicas a  la familia y es que somos blogueras, pero antes que nada madres y esposas. Por eso cuando se trata de escribir prefiero hacerlo cuando mi hija duerme, aunque eso a veces signifique menos horas de sueño para mí, por hacer algo que me gusta.
  • No siempre estás inspirada, puede parecer que escribir un post se trata simplemente de contar una experiencia y ya, pero al menos en mi caso cada post es como un parto y algunas veces me ha costado sangre, sudor y  lágrimas, ok no tanto, bueno un poco...le echo la culpa a mi tendencia perfeccionista, pero la verdad es que hay días en que no puedes poner en palabras lo que piensas o sientes, y luego de escribir, lograr que la lectura sea atractiva, que se entienda y que atrape al lector no es fácil y es que yo no soy Isabel Allende no? jaja, hay que editar, y en algunos casos todo esto puede llevar horas o más hasta que me sienta segura que está bien.
  • Ser fiel a tu estilo, antes de tener mi blog, no me imaginé que hubieran tantos! y súper buenos. Entonces corres el peligro de empezar a compararte y puedes pensar que para tener más seguidores debes emular a otra blogger pero no hay nada mejor que ser fiel a tu estilo, ser honesta con lo que escribes y comunicas. Creo que el blog debe ser el reflejo de uno mismo, para que los que te sigan, te sigan por quien eres en verdad. Me encanta visitar otros blogs y ver que cada uno tiene su estilo, su temática y su público, y es que “hay de todo en la viña de la blogósfera ” jaja.
  •  No se trata sólo de escribir, esto es tan cierto, pues incluso antes de empezar tuve que contemplar varias cosas por mi propia cuenta, a menos que puedas pagar a alguien que te cree y diseñe el blog, creo que la mayoría empezamos por nuestra cuenta. Tuve que ver qué plataforma usaría?, qué nombre le pondría?, si compraré el dominio? el diseño, y empiezas a familiarizarte con palabras como frebbies, pluggins, html, y adquirir nociones sobre SEO, Analítics, Webmaster, keywords, Comunity Manager y otras cosas técnicas que al principio era como hablar en chino para mí. Hasta fotógrafa te vuelves y aprendes trucos de edición, diseño de gráficos para carteles y frases propias, etc, etc... No tienes que ser una experta pero para mejorar la apariencia y el tráfico en tu blog son necesarios y cada blogger implementa lo que considere esencial para su sitio. Además está el manejo de las redes, Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest y la lista continúa...fiuff.
  • Social media es incierto, a veces la respuesta de las seguidoras no es lo que uno espera, puede ser impredecible, de pronto escribes algo que piensas que será un boom y lo leen cuatro gatos, luego publicas algo que piensas que nadie leerá y es un éxito, muchos lo comparten y comentan. Pero es parte de, así como las opiniones encontradas, los desacuerdos o malentendidos pueden presentarse pues todo lo que escribimos es público y está sujeto a la crítica y uno tiene que aprender a manejar todas estas cosas, respetando las opiniones de los demás y que asimismo respeten las nuestras.
  • Ser parte de una comunidad, creo que pertenecer a una comunidad ha sido una de las mejores decisiones que hice, una blogger necesita estar conectada con otras bloggers, y en este año he conocido a lindas mamis de Mamás Blogueras Peruanas, con las que tengo muchas cosas en común y que con sus experiencias y buenos contenidos nutren mi vida de mamá y así vamos creciendo juntas.
Bueno, esta es mi experiencia y aprendizaje luego de un año, de repente no con todas las bloggers sea igual, para algunas el tema es más complejo si sus blogs son su fuente de ingresos lo que es ya un trabajo y mucha más responsabilidad. Pero luego de un año sé que aún me falta mucho por aprender y mucho más que compartir con ustedes en el ciberespacio, frente a la pantalla de mi compu y con una taza de café con leche cada noche, como ahora.