Gran ventaja de criar hijos lejos de casa


En mi último viaje a Perú, aprendí que existe una gran ventaja de criar a nuestros hijos lejos de casa. Casi siempre lo ví como una desventaja porque no tenía a mi familia a lado que me pueda apoyar y todo lo hemos tenido que hacer solos con mi esposo y muchas veces nos hemos tenido que ingeniar para lograr armonía entre las actividades sociales, el daycare, el trabajo y nuestra vida de esposos. 

Una tarde, hablando con una amiga mientras visitábamos mi tierra natal Iquitos, ella mencionó que criar a nuestros hijos lejos de casa, tiene una inmensa ventaja, uno toma las decisiones de crianza sólo (mamá y papá) y vela por los intereses de sus hijos solos

Y es cierto, porque una de las cosas que me pasa cuando estoy en Perú, es que los consejos llegan de todos lados. Cada uno tiene una forma de criar a sus hijos y por supuesto ellos consideran que es la mejor forma. Pero muchas veces suena mas que un consejo, se convierte en un mandato de como debo hacer las cosas con mi hija.

Y debe ser que en donde vivo, las madres no suelen dar muchas opiniones de como debes criar a tu hijo. Casi siempre comienzan con frases "yo intenté esto con mi bebé... posiblemente funcione" en cambio en Perú, familia y amigos (incluso los que no tienen hijos) me dicen "deberias hacer esto" "es bueno que la acostumbres a hacer eso..." y me resulta difícil sentirme cómoda frente a esos comentarios porque no se como manejar ese tipo de situaciones ya que puedo terminar siento muy descortés con mi respuesta. 

Sin embargo, al estar sola en un país lejano a casa, con un idioma diferente al mío, somos mi esposo y yo contra el mundo. Es decir, los dos debemos estar muy involucrados con la crianza de nuestra niña y debemos estar de acuerdo con todo, para que Naya sepa que ordenes seguir. 

Además, lo bello de tener un papá involucrado es que mami puede salir de casa sin sentir que ellos no sobrevivirán a su ausencia, al contrario, yo siento que él como papá sabe tanto como yo, como cuidar a su pequeña hija y va a hacer lo mejor para ella. 

Otra punto es que, como los abuelos y tíos no están, ellos no son parte de su crianza, es decir, no se quedan a ser "criados" por ellos. La idea de dejar a tus hijos con sus abuelos, siempre es muy atractiva, porque prefieres que ellos los cuiden a un extraño, al menos así es como me siento yo. 

Sin embargo, los abuelos son mas generosos que cuando nos criaron a nosotros y pasa que en vez de poner disciplina, son mas permisivos con sus nietos porque obviamente los quieren engreír, pero al final es difícil para nosotros los padres cuando queremos poner el orden y van donde las almas amorosas a buscar apoyo y terminamos perdiendo autoridad.

Cuando estuve visitando Perú, yo pedí que POR FAVOR apoyen mis decisiones cuando tenga que corregir a Naya. Al inicio, fué difícil para todos, porque venían a tratar de calmar las aguas pero luego solo veía las ganas de intervenir cuando Naya se ponía a gritar y yo le tenía que dejar llorar o explicar porque no le estaba dejando tomar gaseosa. Con los días, ya los veía desaparecer cada vez que estas situaciones se presentaban, pero yo terminaba sintiéndome mala madre por las miradas y comentarios que recibía. Este tipo de cosas, no alcanzo a vivir en casa, porque mi esposo siempre va a decir "mamá esta hablando, tienes que hacerle caso" y vice versa. 

Otro punto interesante es nuestros hijos reciben sólo lo que nosotros permitimos. Me explico mejor, en Perú existe mucha gente que se siente en libertad de dar a nuestros hijos caramelos, jugos y otras cosas deliciosas, que muchas veces como padres nos limitamos a darles en ocasiones especiales. Yo he tenido que batallar constantemente con familia, amigos y hasta desconocidos cuando le han entregado estas cosas a mi hija -en mi cara - y he tenido que pedir que no hagan eso.
Por ejemplo, una vez encontré a un primo a punto de darle chocolate a mi hija cuando ella tan sólo tenía 6 meses de edad, yo dí un grito para decirle que no lo haga porque era muy chica para comerlo y que si quisiera hacer algo así, debía consultarlo conmigo. Lo tuve que hacer con toda mi familia. 

Es cierto, cuando estamos en casa hay muchas cosas que son realmente convenientes para nosotros. Yo, extraño mucho la dinámica familiar que tengo con mis padres y hermanos, y disfruto verlos jugando con Naya. Y obviamente tenerlos cerca permite que Nate y yo podamos salir a cenar juntos y pasar mas tiempo como esposos; pero en este último viaje aprendí que estar lejos de casa nos ha permitido ser un equipo y juntos hemos criado a nuestra hija como nos da la gana.

Le compartimos valores y enseñanzas que los dos estamos de acuerdo. Los dos tenemos culturas diferentes y no siempre estamos en la misma sintonía cuando se trata de corregir a nuestra niña, pero tenemos que conversar que es lo mejor para ella porque ambos queremos que se convierta en una jovencita y mujer de buenos valores y que lo que le enseñemos, se quede marcado para siempre.

Cada vez que visito mi Perú amado, siento que tengo que re educar a mi familia. ¿Que fresca no? Pero asi es como me siento, porque de la emoción Naya recibe mucha atención y mi autoridad desaparece en el proceso. Por eso, debo ir muy decidida a ser la misma madre que soy acá pero a la vez dejo que Naya se divierta con toda su familia.

¿Qué opinan ustedes mamitas? ¿Cuántas estan criando a sus hijitos lejos de su país natal y su familia? ¿Qué otras cosas han aprendido estando lejos de casa?

Conmigo hasta aquí y nos vemos en la próxima publicación.


Bye bye ladies!